El Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil se reunirá el lunes 22 y dos días después será el turno en que el Gobierno fijó para recibir a los empresarios por el tema de los precios. Controlar los factores del ingreso es clave para frenar la inflación.
El Gobierno convocó a los empresarios y representantes de los trabajadores para el lunes 22 de agosto. A pedido de los propios integrantes de la CGT la reunión, que se iba a realizar el jueves 18, pasó para cuatro días después. Pero no quedó del todo claro si el cambio de fecha fue porque iba a estar ausente del país Daniel Funes de Rioja, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), o algunos de los integrantes de la conducción de la Central obrera, que el miércoles participaron de la marcha contra «los formadores de precios y la inflación».
Organizaciones sociales marchan a Plaza de Mayo «por un aumento del salario mínimo»
El Consejo del Salario tendrá una reunión que será virtual y tendrá un primer llamado a las 12 y otro a las 13:30, por lo que se espera que comience pasado el mediodía la reunión que nuclea al Estado nacional, los empresarios y las centrales obreras.
En el orden del día, el punto central a consensuar por el Consejo será una revisión del nuevo valor del salario mínimo, vital y móvil y cuáles serán los plazos en los que se darán esos incrementos.
Las anteriores pautas
En la última reunión del Consejo, que fue el pasado 16 de marzo, se acordaron los nuevos montos del salario mínimo y prestaciones por desempleo y además se estableció la posibilidad de «revisionar» lo acordado. En esa instancia se resolvió un aumento del 45% sobre la base del mes de marzo en cuatro tramos.
En mayo, el Gobierno decidió adelantar la vigencia del aumento del salario mínimo, vital y móvil que pasó a partir del 1 de junio de 45.540 pesos.
En tanto que este mes llegó a 47.850 pesos para trabajadores mensualizados y 239,30 pesos es el valor de la hora para trabajadores jornalizados.
Por su parte, los montos mínimos y máximos de la prestación por desempleo quedaron en 13.292 y 22.153 pesos, según la medida firmada por el ministro Moroni y avalada por el ex ministro de Economía Martín Guzmán.
El Gobierno, por esos días, había remarcado que «la recuperación del salario es una prioridad y constituye una condición necesaria para que la economía sostenga la reactivación en marcha» y «para ello deben generarse todos los instrumentos necesarios para que el ingreso de los trabajadores y las trabajadoras crezca en términos reales».
Hace unas horas, el secretario de Producción, José Ignacio de Mendiguren, planteó que el primer objetivo del nuevo gabinete del Palacio de Hacienda será estabilizar la situación macroeconómica y calmar la inflación para recomponer los ingresos de los argentinos.
Los precios y su «formación»
El mismo miércoles de las marchas por el Centro porteño, se conoció la convocatoria para la reunión con los ejecutivos de las empresas de consumo masivo.
Sergio Massa, Miguel Pesce y Matías Tombolini serán de la partida. Ya la semana pasada, Alberto había hecho un llamado a empresarios y sindicalistas para realizar un acuerdo de precios y salarios por 60 días.
“Queremos escucharlos, ver que necesitan para incrementar sus inversiones, proyectar el 2023, por supuesto que habrá intercambio por los acuerdos de precios y el tema inflación, que hoy es nuestra mayor preocupación”, dijeron en los despachos oficiales.
Que se haya conocido la presencia del presidente del Banco Central, Miguel Pesce, se explica por el reclamo en torno a las las restricciones que existen en el acceso al mercado de cambios para importar insumos.
Desde las empresas señalan que «el margen para sostener la actividad es cada vez más estrecho». Lo hizo una voz frecuente en ese sentido, como José Urtubey, que no está en la conducción de la UIA, pero aseguró este viernes en declaraciones radiales que «tampoco es que haya habido ganancias».
Los empresarios denuncian que en las últimas jornadas el Gobierno volvió a “pisar” las compras al exterior. Y un ejemplo, en ese sentido, se dio, con los despidos en la empresa Dass. El grupo, de origen brasileño, despidió a un centenar de trabajadores en su planta de El Dorado, en Misiones y suspendió operarios en la bonaerense Coronel Suárez.
La empresa alimenticia Dánica, por su parte, informó que suspenderá la producción de sus plantas en Llavallol (Buenos Aires) y en Villa Mercedes (San Luis).
Por ahora son señales puntuales, pero las alertas ya comenzaron a sonar.