Los productores agrícolas de la provincia de San Juan se declararon en estado de alerta ante la convocatoria a una Audiencia Pública por parte del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) para evaluar nuevos aumentos de tarifas. Distintas entidades agrarias de la provincia sostienen que un nuevo incremento tarifario es “inviable” y, además de llevar esa posición a la audiencia del próximo 18 de julio, anticiparon abandono de fincas, recorte de la producción y freno a posibles inversiones.
El pasado viernes 6 de julio el EPRE publicó en el Boletín Oficial de la provincia la Resolución 414, a través de la cual convoca a Audiencia Pública para el próximo 18 de julio en el Salón Auditorio del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, con el objeto de determinar “los Valores Máximos del Costo de Distribución y Costos Comerciales, para su aplicación como límite en el cálculo de las Tarifas del Servicio Público de Distribución de Electricidad, considerando las externalidades en el Mercado atendido por la Distribuidora y las modificaciones de carácter Normativo con impacto en la Tarifa”. A la audiencia están convocadas entidades en representación de los usuarios y organizaciones empresariales (incluyendo a la Asociación de Viñateros Independientes, la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios, la Cámara de Bodegueros, la Cámara Vitivinícolay la Cámara Olivícola de SAn Juan), que ante el panorama económico general dan por descontada la intención del EPRE de aplicar un nuevo aumento de la tarifa eléctrica.
Los productores agrícolas más preocupados por el nuevo impacto en unos costos productivos ya golpeados por previos incrementos en tarifas y combustibles son los de la zona árida de San Juan, especialmente los cultivos de vid, olivos y pistachos, que no poseen derecho al agua y dependen del riego artificial. Pero también los productores de hortalizas y de vid de zonas con riego por canales, que deberían reducir o eliminar el riego por goteo para abaratar costos (los productores de tomates ya anticiparon esta semana que plantarán menos por el encarecimiento de la tarifa eléctrica).
Las distintas cámaras empresarias se manifestaron automáticamente en contra de la posibilidad de un nuevo aumento y volvieron a reclamar al gobierno provincial la eliminación de todo tipo de cargos extra de las facturas de energía eléctrica. En el mes de mayo el gobernador Sergio Uñac anunció la eliminación del cobro de un fondo hospitalario de las facturas y una reducción de cargos para Ingresos Brutos, Lote Hogar, Piede y Línea 500, pero persisten los productores piden su eliminación, así como la de numerosos impuestos municipales, que pueden llegar al 18% del monto facturado.
Según consigna el Diario de Cuyo, el referente viñatero Pablo Martín, integrante de la Cámara de Producción, Empaque y Comercio en Pocito (CPEC), anticipó que es “imposible” soportar un nuevo aumento. Y añadió: “El sector viñatero pactó la venta de la uva con un dólar a 20 pesos y hoy está a 30. Todos los insumos, fertilizantes y combustibles subieron en la misma proporción, menos los ingresos”. En el mismo sentido, José Molina, titular de Cámara de Productores Vitícolas (Caprovit), consideró que la perspectiva para los productores de zonas áridas es “sombría” y denunció: “No hay rentabilidad en agricultura y encima las tarifas aumentan mes a mes. Esto es una barrera para el inversor que debe esperar 8 años para recuperar la inversión”. “Hoy el costo de 1 kW ronda los 70 centavos, ya es difícil de pagar y encima quieren volver a aumentar. Esos escenarios el Gobierno provincial los debe prever”, remarcó.
Juan José Ramos, de la Asociación de Viñateros, explicó en el mismo medio: “Un productor electrodependiente tiene un costo 20 veces superior al que tiene derecho de riego. Los viñateros chicos que tienen riego por canal abandonaron el riego por goteo, pero el que sólo tiene riego por pozo deberá reestructurar y habrá más propiedades abandonadas”. Y Eduardo Garcés, desde la Federación de Viñateros, completó: “No hay margen para más aumentos locales ni nacionales, el sector agropecuario no puede pagar las boletas actuales, hay peligro que se abandonen más producciones, y los electrodependientes que no tienen derecho a riego van a desaparecer”.