Las elecciones de la provincia de San Luis aparecían a priori como una disputa entre los hermanos Rodríguez Saá, con el ex mandatario Claudio Poggi como tercero en discordia. Sin embargo, cerca de las 22 de este domingo ya Adolfo Rodríguez Saá salió a reconocer su derrota y a aceptar que la disputa central será entre su hermano y el senador Poggi.
Con algo más del 13% de las mesas escrutadas, el actual gobernador Alberto Rodríguez Saá concentra el 45% de los votos, mientras que el candidato de Cambiemos alcanza el 34%. Adolfo, por su parte, apenas está logrando un 18%. La tendencia nacional hasta el momento es la de la confirmación de los oficialismos, una dinámica que Poggi debería revertir para poder volver a la gobernación.
“Es natural que esta noche nos sintamos un poco decepcionados, tristes, cansados, porque hemos trabajado juntos por nuestra provincia, que nos necesita. Luchamos juntos tanto como pudimos, y aunque nos quedamos atrás, somos hombres y mujeres de convicciones que seguiremos luchando», señaló a los medios. Deseo al próximo gobernador, que aún no está decidido, porque la elección está muy pareja, que tenga el mejor de los éxitos”, detallo Adolfo, seis veces gobernador de la provincia. “La elección está muy pareja, aún no está decidido quién será el próximo gobernador”, añadió en conferencia de prensa, reconociendo la derrota aún antes de que comenzaran a darse los primeros números oficiales.
Los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saá gobiernan la provincia desde el regreso de la democracia, únicamente con el interregno de Poggi entre 2011 y 2015 (uno de los delfines del clan Saá que en 2017 pasó a ser senador de Cambiemos). En esta ocasión, Alberto Rodríguez Saá busca reelegirse en el cargo con el sello Unidad Justicialista (un sello con el PJ puntano como eje) y con el actual ministro de Gobierno y Culto, Eduardo Mones Ruiz, como vice. Su hermano, Adolfo, que esta vez no cuenta con el apoyo del aparato estatal, pidió licencia en el Senado para liderar la campaña del frente Juntos por la Gente, con el diputado provincial Marcelo Sosa como compañero.
El candidato PRO Poggi jugará por Cambiemos, con la Unión Cívica Radical aportando la inserción territorial de la que carece el partido amarillo en el interior provincial. Cambiemos había sorprendido en las PASO legislativas de 2017 al imponerse sobre la fórmula oficialista de Alberto Rodríguez Saá, que finalmente, luego de echar a todo el Gabinete, logró revertir el resultado en octubre.
Aunque Cambiemos ganó el ballotage de 2015 con un 65% en San Luis, la baja imagen actual del presidente Mauricio Macri obligó a Poggi a una campaña lo más despegada posible de la política nacional. El sello que lo impulsa, San Luis Unidos, contiene al PRO, al radicalismo, a Libres del Sur y a Avanzar San Luis, su propio partido.
En San Luis hay 383766 electores habilitados que votarán en 1200 mesas de los más de 230 centros de votación. Además de gobernador, se eligen cinco senadores provinciales, 21 diputados provinciales, 41 comisionados municipales y 19 intendencias.
La disputa de los hermanos también expresa distintos alineamientos a nivel nacional. Mientras que Alberto se mantuvo cercano al kirchnerismo y ahora apoya a la fórmula Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner (con su partido, Compromiso Federal, integrando el Frente de Todos); Adolfo, que ahora busca su sexto mandato, mantiene una disputa de larga data con la ex presidenta.
Un dato que será definitorio en las elecciones puntanas es el alto nivel de indecisos, superior al 10%, que podría finalmente darle la victoria a cualquiera en unas elecciones que según las encuestas previas aparecen como bastante cerradas.
En cuanto al impacto del apagón, primero Poggi culpó a la distribuidora provincial (insinuando una maniobra de la gobernación) y luego el gobernador leyó un chat con el ministro del Interior Rogelio Frigerio donde daba cuenta de la situación nacional y anticipaba una recomposición total del servicio para el cierre de los comicios.