Por Ruben Pereyra
El domingo pasado debieron haberse celebrado las elecciones PASO en la provincia de San Luis. Sin embargo, ante la definición de las cinco fuerzas que se presentan para la gobernación de elegir un único candidato, no hubo necesidad de realizar esta elección.
Cabe recordar que en esa provincia las Primeras son Abiertas Simultáneas pero no obligatorias. Basta con que las fuerzas manifiesten, al momento de la inscripción, que no desean competir en las PASO con más de un candidato para que la elección no se celebre, siempre y cuando todas las fuerzas hayan manifestado lo mismo, como fue en este caso.
Ahora bien, las elecciones generales para la gobernación se realizarán el día 16 de junio.
Ahí está el verdadero atractivo que las PASO no hubiesen tenido. Es que, por primera vez, los históricos líderes políticos de la provincia, los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saa, serán candidatos otra vez a gobernar la provincia, sólo que por espacios políticos enfrentados.
San Luis: El Congreso del PJ agudiza el enfrentamiento de los hermanos Rodríguez Saá
¿Cómo pasó esto? ¿Cómo se rompió un acuerdo político y familiar que lleva años turnando en el poder o en el Senado a los hermanos Rodríguez Saa?
Antes de entrar a la interna familiar, vamos a decir que hay un tercero en discordia, Claudio Poggi, quien ya se desempeñara como gobernador de San Luis, entre los años 2011 y 2015. Poggi, apadrinado por los Rodriguez Saa, esta vez se arrojó a los brazos de Cambiemos, que no contaba con candidatos representativos en la provincia. El candidato de los globos amarillos lleva como candidato a vice a Enrique Ponce, actual intendente de la capital provincial.
Ponce había accedido a la intendencia de la mano de Kolina, el partido que a nivel nacional conducía Alicia Kirchner. Confirmados los resultados adversos al kirchnerismo a nivel nacional, en el 2015, Ponce se apuró a cerrar el partido Kolina en San Luis y empezó a hacer buenas migas con el Gobierno nacional, entre otras cosas porque su empresa de transporte recibe subsidios del Ejecutivo nacional. Y no los quería perder, por supuesto.
Poggi, por su parte, vivió un momento muy incómodo el viernes 26. Un video que se hizo viral lo muestra en campaña, adentro de un local de venta de colchones, soportando cómo la dueña del comercio lo increpaba y lo hacía responsable, como parte del Gobierno nacional, de no generar trabajo y, por el contrario, endeudar a los comerciantes con tarifas altísimas.
Poggi y Ponce son los candidatos de Cambiemos, son la cara del Gobierno nacional en San Luis, aunque no harán campaña con el color amarillo en su Frente San Luis Unidos.
Adolfo Rodríguez Saa va acompañado en la fórmula por Marcelo Sosa, legislador provincial de Villa Mercedes. Alberto, por su parte, lleva a otro mercedino en la fórmula: se trata de Eduardo Mones Ruiz, actual ministro de Gobierno, Justicia y Culto.
La increíble pelea familiar. El mote de increíble se lo dio la fuente consultada por Informe Político, pues en la provincia muchos todavía no pueden creer el disparados de este histórico enfrentamiento de los hermanos Rodríguez Saa.
Según pudimos averiguar cuando Adolfo decide volver a casarse, en el año 2017, con Gisela Varlatitis, quien durante muchos años fue su colaboradora. Mucho menor que él, Varlatitis, según cuentan los puntanos, habría conseguido la promesa del actual senador puntano de catapultarla a la gobernación de la provincia.
Antes de esto, ni lerda ni perezosa, Varlatitis creo una Red de Mujeres Puntanas, fundación mediante la cual consiguió, vía un rápido convenio con el gobierno provincial, ingresos y que le valieron varias denuncias, sobre el porque accedió a esos montos.
Mostradas las cartas de Adolfo y Varlatitis, la familia Rodríguez Saa en pleno se abroquela contra los planes electoral de la nueva integrante del clan. “En realidad –nos cuentan desde San Luis– fue el Adolfo el que se peleó con toda la familia. El se alejó de todos, y no sólo de su hermano, sus sobrinos y sus hijos, sino también de su propia hermana, Zulema, que no tiene actividad política.
Aislado familiarmente, Adolfo sólo tenía la conducción del PJ provincial para desde allí pelear por la conducción para él y su esposa. Pero pierde la conducción del partido cuando Alberto, que controlaba el congreso provincial del partido, lo deja afuera de toda actuación política partidaria.
Adolfo iba a ser el candidato a gobernador del peronismo –eso ya estaba acordado– y Alberto descansaría o tal vez tendría algún cargo en el Congreso. Se haría lo que se hizo casi siempre, los hermanos controlarían personalmente o a través de alguien que les respondiera el gobierno provincial.
El ex presidente y actual senador, entonces, tuvo que armar otro frente, Juntos por la Gente, para poder presentarse como candidato. Pero la tiene que remar muy de abajo, porque ha perdido mucho predicamente entre los puntanos. Antes, era un personaje muy popular, que prácticamente no podía caminar por la calle porque todo el mundo se paraba a saludarlo y sacarse fotos con él. Esto se vio muy claramente, nos dicen, en el último acto del 2 de abril, donde la gente que concurrió lo trató más bien fríamente.
En todo este berenjenal familiar, el escenario político está dividido por tercios, según analizan quienes mejor conocen electoralmente la provincia de San Luis. Alberto Rodríguez Saa cuenta con los votos de los empleados públicos, y ha apuntado al electorado joven a través de un plan de becas. Adolfo apuntó, en cambio, a recuperar a viejos dirigentes del PJ y se fue a buscar el voto más joven aún, el de los primeros votantes. Por eso se lo ha visto por las plazas, sacándose fotos con chicos de 17 años, que en junio votarán por primera vez.
Poggi-Ponce son la cara de Cambiemos y representan el histórico voto radical, de clase media, profesionales, comerciantes y cuentapropistas. En una provincia, valga recordar, donde el kirchnerismo no ha hecho buenas elecciones y donde, nos aseguran, una gran mayoría es “anti K”.
Así las cosas, lo que no pudo ningún gobierno desde 1983 para acá, lo pudo una mujer que se ganó el corazón de Adolfo Rodríguez Saa. El tiempo dirá si esta pelea termina acá o si recién empieza. Y en eso, los votos tendrán algo que ver.
