El fiscal que pidió la detención de Pablo Moyano, Sebastián Scalera, admitió en una entrevista periodística que «es difícil encontrar una prueba directa en la que aparezca» incriminado el sindicalista.
No obstante afirmó que «debe estar preso» porque «es el jefe de una asociación ilícita». «Con mi equipo, desde que tomamos el caso en mayo, hicimos una reevaluación de las pruebas y con los testigos que se agregaron determinamos diferentes roles de esta asociación ilícita integrada por parte de la barra de Independiente y de la dirigencia del club. Nos referimos a Pablo Moyano, como líder, y a Héctor Yoyo Maldonado y Noray Nakis, que ya fueron indagados como organizadores, junto con Pablo Bebote Álvarez», indicó ante La Nación.
En ese sentido, explicó: «Además de los casos comunes de aprietes, puestos ilegales o ‘trapitos’, determinamos que el grupo defraudó a Independiente imprimiendo de manera oculta entradas y revendiéndolas. Parte eran entregadas a la barra».
«El pedido de detención se basa en una prueba indiciaria. Es difícil encontrar una prueba directa en la que aparezca Pablo Moyano vendiendo entradas a la vuelta del club, como quiere el juez. Hay que valorar la prueba de manera armónica y en contexto», agregó.
Para Scalera, existen «motivos sobrados para apelar» la decisión de Carzoglio. «El juez valora la prueba de manera individual y no en conjunto, como indica la buena práctica, y así descarta indicio por indicio de manera aislada y no mira todo. Además no valoró pruebas que debió haber valorado, como mensajes de WhatsApp entre Roberto Petrov y Moyano en que se evidencia la ascendencia de este último sobre Petrov», remarcó.