Luego de una extensa reunión, que duró más de 8 horas en el Ministerio de Trabajo, quedó sin efecto la huelga de 72 horas. El Gobierno debió aceptar una paritaria de 23,5 %, muy por encima de sus proyecciones inflacionarias prevista en el presupuesto de entre 12 y 17%. Así logró desactivar la medida que estaba prevista comenzar mañana y extenderse hasta el martes próximo por 72 horas.
Lo más complejo y que el Gobierno quería evitar es que la paritaria bancaria fuese un precedente válido para el resto del sector privado. El acuerdo, que inicialmente no fue homologado por el Ministerio de Trabajo, finalmente hoy volcó su balanza hacia el lado de los trabajadores pero seguramente complica todo el plan salarial del gobierno para este año.