Luego del cuarto intermedio que dispuso el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, que ante los incidentes en los alrededores del Congreso convocó a una reunión en su despacho al jefe del operativo de Seguridad y a diputados de la oposición, la sesión que debate el Presupuesto 2019 se reanudó.
La jornada fue espinosa. En horas del mediodía, y mientras hablaba el radical Luis Pastori; los legisladores Nicolás del Caño (Frente de Izquierda), Mayra Mendoza (FPV), Leandro Grosso (Red), Luana Volnovich (FPV) entre otros, le fueron a pedir al vicepresidente del cuerpo, Luis Petri, quien conducía la sesión que los dejará hablar, esté le pidió a Pasotori una interrupción, quien no la aceptó, e intentó seguir como si no ocurriera nada.
Allí, los ánimos se caldearon más aun, mientras Pastori los chicaneaba «sean más democráticos». Cuando la situación estaba por descontrolarse, Emilio Monzó volvió a conducir la sesión, e intentó traer calma, lo que no fue posible, dado que Pastori insistió en continuar con su presentación, y rechazó el pedido de interrupción de Agustín Rossi (FPV).
Ante la intransigencia del radical, varios diputados rodearon a Monzó, incluso yendo por detrás del estrado de la presidencia Cámara, por lo que Monzó pidió pasar a un cuarto intermedio con los presidente de los bloques para ordenar la sesión. «Sientensé que voy a ordenar la sesión» insistió Monzó, mientras los diputados seguían enardecidos, aunque finalmente aceptaron la pausa.
Al retornar, Rossi pidió «no continuar la sesión mientras se esté reprimiendo a la gente en la calle». «Las muestras de la represión están también sobre los cuerpos de los diputados», sostuvo el presidente del bloque del FPV. No existieron otros caminos para Monzó: tuvo que suspender la sesión y llamar a un cuarto intermedio, el primero. Tras media hora, y ante los insistentes pedidos de los bloques de la oposición, el edil del oficialismo decidió convocar al segundo cuarto intermedio en el que aprovechó para concertar un cónclave entre los jefes de bancadas y el líder del operativo de Seguridad, que debía explicar el protocolo imperante.
Desde el Gobierno descartan que se logrará la presencia necesaria para comenzar el debate y también esperan que los acuerdos previos con los distintos sectores de la oposición, logrados en una serie de negociaciones y concesiones contrarreloj respecto del proyecto original, puedan lograr la media sanción de la Ley de leyes.
De todos modos, se reconoce que los acuerdos son frágiles y podría haber sorpresas. Las negociaciones fueron conducidas por el ministro del Interior Rogelio Frigerio y por el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó. Mientras tanto, una masiva concentración de repudio de organizaciones políticas, sociales y gremiales sumará presión en las afueras del recinto.
Luego de haber alcanzado ayer un difícil dictamen para lograr el tratamiento del proyecto en el recinto, el oficialismo se manifiesta optimista respecto del resultado de un debate que se anticipa puede extenderse hasta la madrugada. Para lograr el dictamen, Cambiemos logró sumar a sus 23 diputados a 4 representantes del bloque Argentina Federal (el diputado entrerriano Juan José Bahillo, al misionero Jorge Franco, al cordobés Martín Llaryora y a la chaqueña Elda Pértile), así como a Norma Abdala de Matarazzo, del Frente Cívico por Santiago.
Algunas de las modificaciones que aceptó el Gobierno incluyen la creación de un Fondo Compensador del Transporte de 6.500 millones de pesos, el retroceso en el cobro de ganancias a pequeñas mutuales y cooperativas, la eliminación del artículo 53 del proyecto sobre reestructuración de la deuda pública y una flexibilización en las restricciones propuestas para el cobro de la PUAM, además de la aprobación de partidas especiales para el INTA, Conicet, Cultura, Sedronar y planes contra la violencia de género.
Si bien se da por descontado que la bancada kirchnerista rechazará de plano el proyecto (por considerar que tiene “fallas técnicas insalvables y compromete severamente no sólo el futuro financiero del próximo gobierno, sea del signo político que sea, sino la viabilidad de la Argentina como Nación”, como planteó el diputado y ex ministro de Economía Axel Kicillof), lo mismo que los diputados de izquierda, el conteo de votos oficial sigue siendo favorable.
Para arribar a este buen resultado, el oficialismo confía en las negociaciones con Sergio Massa (con quien Frigerio estuvo reunido ayer hasta casi la medianoche) para que el Frente Renovador se abstenga, aunque esto fue negado por el massismo; lo mismo que los diputados de Tucumán,. Todo un sector del bloque peronista no K Argentina Federal, que representa a los gobernadores, directamente votará a favor, respondiendo a los acuerdos con los mandatarios provinciales negociados durante las pasadas semanas, que se plasmaron en la adenda al Pacto Fiscal, suscripta por la mayoría de las provincias.
