La pandemia de coronavirus está generando un fuerte impacto a nivel mundial, tanto en el tema sanitario como en el económico. Gita Gopinath, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa que “es muy probable que este año la economía mundial experimente su peor recesión desde la Gran Depresión (1930), superando lo visto durante la crisis financiera mundial hace una década”. El pronóstico se encuentra contenido en el último informe Perspectivas Económicas Mundiales, que la institución de crédito dio a conocer este martes en Washington.
Según los cálculos del FMI, la economía mundial decrecerá un 3%, mientras que las proyecciones para nuestro país prevén un retroceso de 5,7% en su Producto Bruto Interno (PBI), cuando el informe anterior a la pandemia preveía una caída de 2,2%. También se anticipa una suba de la desocupación al 10,9%. Llamativamente, el informe periódico del Fondo no incluye algunos datos clave de la economía argentina, tales como el resultado fiscal, cuya publicación se suspendió por el proceso de renegociación de deuda en el que se encuentra nuestro país.
El mayor impacto sobre la Argentina se explica por motivos externos, como la reducción de la demanda de productos en el mercado internacional por la recesión global, lo que además se traducirá en una baja de precios de las materias primas, así como por causas internas derivadas de las consecuencias económicas del prolongado aislamiento social decidido por el gobierno de Alberto Fernández.
El informe de Gopinath afirma que “el mundo ha cambiado dramáticamente” y que “nos encontramos con una realidad sombría, donde el crecimiento exponencial del contagio significa que 100 personas infectadas se convierten en 10,000 en cuestión de días”. En ese contexto, el problema sanitario “está teniendo un grave impacto en la actividad económica”, lo que plantea “una incertidumbre extrema en torno al pronóstico de crecimiento global”. Recién se recuperaría la senda del crecimiento el 2021, para cuando se prevé un incremento del 5,8% global y de un 4,4% para la Argentina.