Según un informe de la calificadora internacional de riesgo económico Moody´s Investors Service, la política monetaria restrictiva implementada por el Banco Central en manos de Guido Sandleris “limitará drásticamente la actividad económica y el crecimiento de los préstamos” durante los próximos meses.
La calificadora también prevé una contracción del Producto Bruto Interno (PBI) de nuestro país de 2,5% para este año y de 1,5% para 2019, “en parte como consecuencia de una de las mayores sequías de los últimos 50 años en 2018”. También vaticina una inflación de 45% para 2018, “como resultado de la rápida depreciación del peso” y “niveles elevados” para el año próximo.
El informe de Moody´s destaca que “la alta liquidez y el buen perfil de financiamiento de los bancos ayudarán a contrarrestar los riesgos derivados de un deterioro en la calidad de cartera, en los niveles de capital y en la rentabilidad ajustada por inflación”. Y añade: “La combinación de alta inflación y recesión resultarán en una marcada contracción de la cartera de préstamos en términos reales. Estimamos que habrá un aumento de los préstamos en mora desde niveles bajos como consecuencia del deterioro del entorno operativo del país”.
Luego matiza le impacto posible de este escenario en cuanto a un posible aumento de la mora por “factores como el bajo nivel de intermediación financiera, políticas de gestión de riesgos conservadoras y un plazo promedio relativamente corto en la duración de los préstamos en Argentina”.
La calificadora destaca que el Gobierno de Mauricio Macri “ha demostrado una gran voluntad para respaldar a las entidades bancarias durante crisis financieras pasadas. Durante la crisis económica de 2001-2002, el Gobierno dio respaldo financiero y franquicias normativas a los bancos, al mismo tiempo que contribuyó con la búsqueda de compradores para aquellos bancos en dificultades”. Y prevé que se “continuará con una alta disposición para dar soporte a los bancos grandes ante un evento de estrés”.
El análisis anticipa que la solvencia de los bancos “se mantendrá sólida” y concluye: “Mantenemos nuestra perspectiva estable para el sistema bancario argentino, dado que consideramos que la alta liquidez de los bancos y el buen perfil de financiamiento ayudarán a contrarrestar los riesgos derivados de un deterioro en la calidad de cartera, en los niveles de capital y en la rentabilidad ajustada por inflación”.