Estados Unidos, China e India están en el radar central de la actividad del ministro de Economía. Su primera reunión fue con un enviado de Joe Biden.
La primera actividad del ministro Sergio Massa, alejado por algunas horas del frente interno que combina la inflación con el escenario pre-electoral, fue una reunión con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Jay Shambaugh, en el marco de la Cumbre del G20 que se lleva a cabo en la India.
El encuentro es de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales que se realiza en la ciudad india de Bengaluru, y de acuerdo a lo que se informó desde el ministerio ambos funcionarios dialogaron sobre la situación financiera internacional, los avances en el programa económico y en la revisión del acuerdo con el FMI.
Más tarde, será el turno del encuentro con la ministra de finanzas de la India, Nirmala Sitharaman, para trabajar en las potencialidades y posibilidades tecnológicas entre ambos países, y la coordinación de planteos comunes dentro de las reuniones del G20.
Wang Dongwei, viceministro de Finanzas de China, también se verá con Massa para avanzar en la cooperación bilateral económica y financiera relacionada al financiamiento chino a proyectos de infraestructura para el desarrollo en la Argentina y las alternativas para el fortalecimiento de las reservas internacionales argentinas.
Para finalizar la jornada, el ministro de Economía asistirá a la cena bienvenida y al acto cultural de esta primera reunión de la Cumbre del G20 de ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales.
En el contexto de crisis global, con perspectivas de caída en las exportaciones granarias debido a la sequía, Argentina necesita ordenar el frente externo. De allí la importancia de estos encuentros, que no se traducen en el corto plazo en la situación local.
Parte de lo que Massa dejó en Buenos Aires se juega en esos contactos internacionales. El tema es de tiempos y las urgencias apremian: la inflación no sabe de acuerdos a mediano plazo y los debates, por ejemplo sobre candidaturas, dependen del sprint final de una campaña que no empezó pero ya se siente.