Sergio Moro admitió que el Lava Jato fue «un proceso para debilitar el PT”

El exministro de Justicia de Jair Bolsonaro y precandidato a la presidencia en Brasil, sostuvo que el Lava Jato combatió al Partido de los Trabajadores (PT) de manera efectiva y eficiente. Cuando era juez, Moro había condenado a Lula Da Silva.

Admirado por muchos en la Argentina, donde llegó en algún momento a dar conferencias invitado por el entonces presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, Moro es el paradigma de los jueces dependientes de los poderes reales y de los vientos de la política.

Se los llama jueces «independientes» y se los asocia con el combate a la corrupción, pero más temprano que tarde, los hilos que mueven sus causas quedan expuestos y, como en este caso, la confesión evidencia lo que era sabido desde hace años.

Lula ratificó sus intenciones de volver a competir por la presidencia de Brasil en 2022

En marzo de este año, la mayoría de la Sala Segunda del Tribunal Supremo Federal (STF) había considerado que el exjuez Sergio Moro no fue imparcial en el enjuiciamiento por corrupción del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de la Operación Lava Jato.

El STF concluyó que Moro había violado los derechos del exmandatario en varias ocasiones, incluyendo cuando grabó secretamente las conversaciones entre Lula y sus abogados y las filtró a la prensa. Esa decisión del STF respondía a una apelación presentada por la defensa del exmandatario y se aprobó por una votación de 3 a 2.

Moro condenó a Lula da Silva, quien llegó a pasar 580 días en prisión por dos sentencias que fueron posteriormente anuladas por la Corte Suprema bajo el mismo argumento: un error de competencias.

Y hace pocas semanas, el STF anuló una condena contra Antonio Palocci, quien fue ministro en el Gobierno de Lula, y otras 12 personas juzgadas también por Moro.

Las declaraciones de Moro, que apenas asumió Bolsonaro en enero de 2019 fue designado ministro de Justicia, se dieron en una entrevista a Radio Capital FM, de Mato Grosso, en el momento en que se hablaba del apoyo de los congresistas de su partido, Podemos, al gobierno del Bolsonaro, contra quien podría llegar a competir en octubre del año que viene.

En ese sentido, Moro cargó también contra la actual gestión: “¿cómo puede un pueblo defender a un gobierno así, con gente hambrienta, un gobierno que fue negligente con las vacunas, un gobierno que ofende a la gente, un gobierno que desmanteló la lucha contra la corrupción”.

La corrupción que lo tuvo a él mismo como protagonista, con las condenas sin pruebas y con la perspectiva de enfrentar en las urnas a quién él mando a la cárcel y al que lo premió por esa actuación. Lula y Bolsonaro, conforman junto a Moro, uno de los ejemplos de cómo ese entramado de guerras judiciales, armado de causas, intervención de fuerzas extranjeras, espionaje y conglomerados mediáticos han logrado torcer el destino de parte de América Latina.

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