Más allá de la dura derrota del oficialismo en la extensa y crucial sesión de la Cámara de Diputados que este miércoles dio media sanción al proyecto de ley contra los tarifazos, también se registraron una serie de hechos llamativos en la Cámara Baja. Desde el polémico voto a favor del proyecto de un diputado de Cambiemos hasta la ausencia casi absoluta de los legisladores de la Coalición Cívica, la gigantografía de Carrió y los llamativos faltazos de algunos diputados opositores.
Cerca de la medianoche de este miércoles el proyecto contra los tarifazos presentado en la sesión extraordinaria convocada por la oposición fue aprobado por 133 votos a favor, 94 en contra y las 3 abstenciones de Lousteau y su bloque. 29 legisladores estuvieron ausentes.
Los votos afirmativos se explican por 62 diputados del kirchnerismo y aliados, 36 del PJ, 19 de massismo y aliados, 3 del Frente de Izquierda y 12 de otros partidos (3 del Frente Cívico por Santiago, 2 de Unidad Justicialista y 1 de Primero Argentina, Partido Intransigente de Mendoza, Somos San Juan, Concertación Forja, Partido Bloquista de San Juan, Libres del Sur y Partido Socialista). La cifra de 133 votos a favor se completa con la llamativa adhesión del diputado del monobloque Salta Somos Todos, integrante de Cambiemos. El polémico diputado salteño Alfredo Olmedo, que en uno de los intentos previos de la oposición había hecho naufragar el quórum levantándose de su banca antes de tiempo y en la sesión siguiente apareció con una pala para exigirle a la oposición que se ponga a trabajar, finalmente votó contra los tarifazos.
Los votos 94 votos en contra se distribuyeron en 50 del PRO, 39 de la UCR, 2 de Unión PRO y 1 cada uno del Partido por la Justicia Social, Frente Cívico y Social de Catamarca y Coalición Cívica. El partido de Carrió, uno de los principales integrantes de la alianza de Gobierno, cuenta con diez legisladores en la Cámara Baja, pero 9 de ellos, incluyendo a su fundadora, se ausentaron al momento de la votación. El único legislador de la CC que estuvo en la crucial votación fue el empresario bonaerense Javier Campos, que asumió en diciembre de 2017 y tiene asistencia perfecta a las sesiones de este año.
Las 9 bancas vacías de la CC explican el 75% de las ausencias del oficialismo (sólo hay que sumar 2 faltazos del PRO y uno de la UCR) y casi un tercio del total. La decisión de Carrió y sus lilitos (Marcela Campagnoli, Juan Manuel López, Hector Toty Flores y otros) de no sumarse al debate debe contextualizarse en las crecientes tensiones de su sector con el Gobierno nacional respecto de la política tarifaria. Pero su ausencia no pasó desapercibida para la oposición que aprovechó para criticar sus recurrentes faltazos a las sesiones instalando una gigantografía de la diputada en la banca vacía al momento de la votación.
Además de las 12 ausencias del oficialismo, deben sumarse 2 del PJ, 2 del kirchnerismo (una de ellas claramente justificada por la imposibilidad material de concurrir del detenido ex ministro de Planificación Julio De Vido), 1 del massismo y 9 de diversos partidos provinciales. En este punto estuvieron concentradas muchas miradas, buscando evaluar la incidencia de la intensa semana de negociaciones previas del ministro del Interior Rogelio Frigerio con los gobernadores para poder voltear la sesión por falta de quórum. Está claro que la estrategia fue un fracaso ya que apenas podría atribuirse éxito en el caso de las faltas de 5 legisladores de Misiones, 3 de Santiago del Estero, uno de Chaco y otro de Neuquén, asumiendo que algunas de estas ausencias no se expliquen por motivos personales.
El Gobierno apuesta a un mejor desempeño de Frigerio en la negociación para la inminente discusión en el Senado como último recurso para tratar de evitarle a la figura del presidente Mauricio Macri un nuevo desgaste derivado de un veto claramente impopular, en momentos en que su imagen se encuentra en caída libre gracias a la combinación de crisis económicas y políticas.