El ministro de producción y trabajo Dante Sica también cargó contra el paro que están llevando adelante el Frente Sindical y las dos CTAs, afirmando que “no hay sensación de paro”. También denunció ataques contra unidades del transporte público.
El titular de la cartera de Producción y Trabajo afirmó que sólo “una parte” de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) está acatando la huelga y denunció que empresas de transporte público “sufrieron anoche alguna agresión con piedras y rifle de aire comprimido”. “Cuando pasan estas cosas es que no hay una sensación de paro, no hay un clima de paro, de querer hacer alguna medida, porque el trabajador sabe que estamos en una situación difícil y quiere cuidar su trabajo. Además, no quiere perder el presentismo”, explicó.
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En cuanto a las negociaciones paritarias en curso, el ministro aseguró que se están desarrollando “con mucha responsabilidad y comprensión del momento por parte de ambos, de empresarios y trabajadores” y afirmó que “si se miran los cierres de hasta ahora, todos rondan por el 28% en cuotas con cláusula de revisión”.
“Empezamos a negociar apertura de paritarias a finales del año pasado y hemos estado todo el verano negociando salarios. Ahora entramos en el período alto porque se dan las mayores discusiones salariales. Este mes tenemos de Bancarios, Comercio y Metalúrgicos. Después, Gastronómicos y, para terminar, Camioneros”, amplió. Sica también descartó que haya un “techo” paritario: “No hay un número que ponga el Gobierno, no puedo decirle a un empresario hasta cuánto puede dar”.
Por último, reconoció que la inestabilidad cambiaria, que llevó al dólar a cifras récord, impacta fuerte en la economía: “Estamos en un año de incertidumbre electoral que golpea y genera la volatilidad del tipo de cambio”. Y añadió: “No estábamos acostumbrados a tener un programa de tipo de cambio flotante con una banda. Las tasas altas son el costo que estamos pagando para estabilizar la macro”.
“Una macro desestabilizada golpea mucho más a las expectativas empresariales. Es mucho peor que el impacto de una tasa de interés”, concluyó.