Por Marisú Ocaranza
“Es muy importante para los argentinos la elección que haremos a finales de este año, vamos a decidir entre avanzar en democracia y con el diálogo como herramienta o volver al pasado de enfrentamientos y decisiones arbitrarias” aseguró el ministro de Producción y Trabajo de la Argentina, Dante Sica, en un discurso que poco tuvo que ver con el tema central de la 108° Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra.
Frente a la enorme delegación de argentinos que lo acompañaba, entre la cual se encontraban tanto representantes del gobierno, como de trabajadores y empleadores, además de sindicalistas y empresarios, Sica habló de la pesada herencia: ”La Argentina tiene una enorme deuda: debemos reconocer soberanía laboral a más de cuatro millones de trabajadores, que es un tercio de la población activa” aseguró.
En ese sentido, y aunque ni el público ni el contexto eran los adecuados, el Ministro siguió refiriéndose a los problemas arrastrados cuando dijo que “muchas veces, en especial en los últimos tiempos, la coyuntura política nos impidió avanzar en este tema que debe ser el principal en la agenda».
Con presencia Argentina, la OIT debate el futuro del trabajo
Las palabras del mandatario siguieron por el lado de la igualdad de género y de los derechos de la mujer en el mundo del trabajo “estamos llamados a que el siglo XXI sea el siglo de los derechos laborales de la mujer”, expresó. Además anunció que será enviado al Congreso un proyecto de ley para un nuevo marco tributario que irá en beneficio de los pequeños y medianos emprendedores.
Cabe recordar que el viernes pasado habló, en nombre de los trabajadores del país, el sindicalista Gerardo Martínez, quien contrariamente a lo asegurado por el Ministro, pidió medidas urgentes para revertir la «situación económico-social con inflación, desempleo, continua pérdida de puestos de trabajo, caída de los salarios y del poder adquisitivo, cierre de empresas y aumento de la pobreza».
Martínez, líder de la Uocra, apuntó contra el gobierno de Mauricio Macri, y afirmó que ni el país ni los trabajadores deben ser la variable de ajuste, en ese sentido apuntó que “Argentina está en las garras de las famosas recetas de ajuste del Fondo Monetario Internacional (FMI), que jamás consideran el crecimiento”.
Bajo el lema “Construir un futuro con trabajo decente”, este año la Conferencia, que es la número 108 coincide con la celebración del centenario de la creación de la Organización Internacional del Trabajo. La delegación argentina fue de las más grandes de la Conferencia, según los datos provistos por la web oficial de la OIT están acreditadas más de 200 personas.