Luego de que por primera vez en casi 20 años, YPF informara que tuvo pérdidas en su balance anual, el ministro de Energía, Juan José Aranguren confirmó que desplazarán a la petrolera nacional de la importación de gas.
YPF registró pérdidas por $ 28.379 millones en su resultado neto, mientras que las acciones de la empresa pasaron a generar una ganancia de $ 11,68 en 2015 a una pérdida de $ 72,13 en 2016, lo que representa una suba en el perjuicio de 717%.
Cabe tener en consideración que los ingresos crecieron un 34% en 2016, trepando de $ 156.000 millones a $ 210.100 millones pero el resultado quedó afectado por un deterioro en el valor de sus activos, que ya se había reflejado en el tercer trimestre.
En el tercer trimestre, YPF anotó un cargo por deterioro de activos por $ 36.200 millones. Eso fue por “reducción estimada en los precios del petróleo crudo comercializado en el mercado interno, conjuntamente con la evolución del comportamiento de los costos estimados en función tanto a variables económicas como de comportamiento operativo de nuestros activos”.
En ese panorama, Aranguren, decidió realizar la adquisición de barcos con gas líquido directamente mediante Enarsa, y saltear a YPF, quien recibía una comisión por ello. El Gobierno pagará US$ 7,50 por millón de BTU -la unidad de medida-, precio que supera al internacional.