El diputado nacional y ex gobernador bonaerense Felipe Solá, anunciado como futuro ministro de Agroindustria por el candidato del Frente de Todos Alberto Fernández, anticipó que una de sus políticas para la cartera será el relanzamiento de la Junta Nacional de Granos, lo que ya generó una protesta de algunos sectores del agro.
En declaraciones periodísticas, Solá planteó la necesidad de aumentar el valor de las retenciones a las exportaciones de soja y la intervención del Estado en la comercialización de los productos agropecuarios a través del retorno de la Junta Nacional de Granos y Carnes.
Mientras los integrantes de la Mesa de Enlace esperan una convocatoria de Fernández para presentarle las propuestas elaboradas por las entidades del campo, ya le exigieron al candidato del Frente de Todos una aclaración sobre sus posiciones, en tanto hace pocos días había planteado que no estaba de acuerdo con las retenciones, definiendo al impuesto como “un castigo a la generación de valor del sector primario”. Aunque aclaró que no considera posible eliminarlas de inmediato, anticipó una reducción gradual en caso de que la producción y economía nacionales crezca.
La Mesa de Enlace pidió un encuentro con Alberto y afirmó que «hay que mirar para delante»
Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, planteó que Fernández “deberá pronunciarse en el máximo detalle sobre su propuesta para el sector agroindustrial. Para muchos productores agropecuarios todavía están frescas las heridas del conflicto por la 125. La grieta se supera amigándose con el campo”.
Los planteos de Solá ya generaron repudio de distintas entidades agrarias, entre ellas la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), que en un comunicado de prensa manifestó “su preocupación y enérgico rechazo a las expresiones del diputado nacional”. El texto añade: “Resulta evidente que no se termina de comprender que el verdadero cuidado de la mesa de los argentinos no viene de la mano del incremento impositivo y de la proliferación de medidas que interfieran con la producción y comercialización de los productos agropecuarios sino de la decisión firme de quitarle el pie de encima al campo”.
La entidad agraria opinó que el Frente de Todos “propone el regreso de organismos emblemáticos de políticas que favorecieron el intervencionismo, la regulación y la corrupción. Si se pretende proteger al pueblo argentino fomentemos la producción en lugar de pensar permanentemente en castigarla”.
También Confederaciones Rurales Argentinas rechazó el planteo y su presidente, Dardo Chiesa, manifestó: “Las recetas del pasado, como las mencionadas por Felipe Solá, solo generaron trabas y una burocracia que obstaculizó el desarrollo del sector agropecuario, lo que se tradujo en una merma de la producción y la destrucción de empleo y de inversiones que afectaron a todos los argentinos generando grietas estériles”.