Felipe Solá, ex gobernador bonaerense que suena como posible ministro de Relaciones exteriores del próximo Gabinete de Alberto Fernández, brindó algunas definiciones sobre la política internacional en el próximo gobierno. Desde México, a donde acompañó al presidente electo para su encuentro con el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, Solá sostuvo que Argentina no cambiará su posición sobre Venezuela para renegociar la deuda con Estados Unidos y otros acreedores internacionales.
El más firme candidato a canciller del próximo gobierno, explicó: “Hay que llegar a elecciones en Venezuela en forma concertada y con control internacional; todo el control internacional que sea necesario y sin proscribir a nadie”. Solá también adelantó que varios gobiernos de la región podrían cambiar su posición respecto de Venezuela en los próximos meses, tomando como ejemplo recientes declaraciones del embajador chileno, quien pidió una solución más pragmática al conflicto. “No se puede estar permanentemente en una actitud que no camina”, consideró Solá.
Fernández se reúne con el presidente mexicano López Obrador y luego con empresarios
En el marco de la campaña electoral Alberto Fernández se negó a denunciar al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro como una dictadura, pero cuando éste lo felicitó por el triunfo electoral del 27 de octubre le aclaró que “La plena vigencia de la democracia es el camino para lograrlo”. En el mismo sentido, Solá añadió: “Vamos a ser absolutamente negociadores de la necesidad de ir empezando a tener una idea común, efectiva y pragmática”.
En cuanto a la relación con Brasil, crítica luego de las declaraciones del presidente Jair Bolsonaro contra Alberto Fernández, Solá consideró que se trata de un tema “espinoso y difícil” y detalló: “En este momento, hay una muy baja posibilidad de que Alberto viaje a Brasil. En todo caso, podemos ir otros. Brasil construye una pared que tenemos que trabajar para derrumbarla y relacionarnos porque para nosotros es vital”.
Más allá de esto, reconoció la necesidad de construir relaciones diplomáticas saludables con gobiernos de distinto signo ideológico: “Uno no puede establecer la unidad solamente por la posición que se tiene sobre Venezuela, sea muy dura o no”. En este sentido, informó que, más allá de que Bolsonaro anticipó que no vendría a la ceremonia de asunción presidencial de Alberto Fernández, sí lo haría su vicepresidente.