El Banco Central anunció el mes pasado la compra de 25.000 millones de dólares con la excusa de reforzar las reservas internacionales, y también de sostener el tipo de cambio. Ahora, amplió a los bancos la posibilidad de aumentar sus posiciones en moneda extranjera de 25% al 30% con la esperanza de que hagan subir de a poco el dólar.
La bomba de los Lebacs, creada por la entidad conducida por Federico Sturzenegger, tiene, según los economistas del macrismo, dos posibilidades, dirigirse a inflación o suba del dólar, por lo que buscan que sea la segunda opción, con la esperanza de poder realizar un control de daños sobre el segundo escenario; a la vez que colaboraría con el atraso cambiario y sus problemas de competitividad.
La posición general de cambios (PGC) llegó a estar en el 5% en la gestión de Alejandro Vanoli, cuando los dólares escaseaban y viene escalando desde que asumió Cambiemos, llegando ahora al 30 por ciento.