El Gobierno de la Provincia de Bs As que lidera Axel Kicillof, sigue estudiando si van a pagar el bono anunciado por el ministro de Economía, Sergio Massa, a los trabajadores de la administración pública provincial. Por su parte, los intendentes de los distintos espacios políticos esperan que el Estado provincial o nacional se hagan cargo del gasto.
Las primeras señales fueron de sumarse al pago del bono, aunque quedan algunos aspectos que no están claro. Entre ellos, el monto de la ayuda, puede ser otra cifra”, señalaron desde calle 6, la fecha de pago y la posibilidad de asistir a los municipios que tengan dificultades para hacer frente al compromiso.
En este marco, los sindicatos estatales, alineados con la gestión de Axel Kicillof, tampoco han sido tan contundentes en el reclamo, aunque esperan que se generalice tanto a nivel provincial como municipal. Horas atrás, señalaron que el tema estaba trabado en el universo al que alcanzaría la medida en la provincia de Buenos Aires, ya que algunos sectores podrían quedar fuera del beneficio.
Asimismo, el secretario General de ATE, Oscar De Isasi, puso el claro las condiciones en las que aceptarían una alternativa al bono nacional. En tal sentido, aseguró que “cualquiera sea el planteo queremos que el salario le gane a la inflación y la necesidad del pase a planta permanente de los trabajadores».
Y en declaraciones a Radio Provincia, admitió: «Estamos a la espera de una nueva propuesta o criterio. Con los funcionarios hay diálogo fluido pero nuestro planteo es cualquier combinación debe superar la inflación».
Además, sostuvo que «las medidas de Massa tienen algo positivo, que es que miran a los sectores populares. Pero si ese no es un camino sistemático con control de precios difícilmente se va a poder cambiar el rumbo».
Algunas de las alternativas que resonaron en las últimas horas son el 15% de aumento ya previsto + un bono que sirva para llegar a los $30.000, agregar un 5% más al 15%, u otorgar un porcentaje más alto de aumento a los escalones más bajos para llegar a la suma final. “Nada está cerrado”, dijo a este medio un dirigente gremial. Las llamadas cruzadas entre funcionarios del gobierno y los sindicatos fueron permanentes en los últimos días.