Mientras los directivos de todas las escuelas del municipio de Moreno sostienen su decisión de no comenzar las clases por cuestiones de seguridad, se confirma que por el momento sólo se cuenta con un equipo de seis gasistas matriculados para revisar las instalaciones de cada uno de las 230 escuelas del distrito escolar.
Luego de la tragedia de la escuela 49, en la que dos personas perdieron la vida por el estallido de una garrafa, hace menos de una semana, los directivos de muchos colegios pidieron “garantías de seguridad” para retomar las clases. Sebastián Nasif, interventor del consejo escolar de Moreno confirmó al diario Clarín que ya comenzaron a cumplir con las tareas de revisión de las escuelas seis técnicos registrados y que prevén sumar otros diez a la brevedad.
Luego de la explosión en la Escuela Primaria N 49 “Nicolás Avellaneda”, que provocó la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano y del auxiliar Rubén Rodríguez, los docentes de provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires convocaron a un paro de 24 horas y durante el fin de semana un grupo de directores “autoconvocados” del distrito dispusieron una “suspensión de clases” por tiempo indeterminado hasta que se garantice que todos las escuelas han sido debidamente controladas, ya que además en muchas de ellas se denunciaron problemas similares al que terminó con la explosión en la Nº 49. En todos los establecimientos se mantiene el servicio de asistencia alimentaria.
En Moreno hay 230 escuelas de todos los niveles y más de 115 mil estudiantes matriculados. Según Nasif, en dos establecimientos primarios se había interrumpido el gas desde el año pasado por reparaciones pero todavía no se había restablecido. En cuanto a los docentes y estudiantes de la escuela siniestrada, se estima que antes de retomar la cursada deberán recibir un trabajo de contención psicológica.