El presidente Mauricio Macri participó del tradicional Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana, acompañado por la primera dama Juliana Awada. La ceremonia es encabezada por el Arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Poli.
También participan la vicepresidenta Gabriela Michetti, el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y miembros del Gabinete de ministros. Tras el acto, el Presidente compartirá un locro en la residencia de Olivos con funcionarios e invitados, en el marco de los festejos por el aniversario de la Revolución de Mayo.
La homilía del cardenal Poli volvió a ser moderada, pero no dejó de cuestionar la existencia de una «tercera parte de pobres que nos duele a todos» y de criticar la grieta, planteando que vivimos en «una sociedad que no está hecha para la división y no se acostumbra a vivir en la confrontación». Luego insistió: «¿No será el momento de ir hacia un gran pacto nacional con mirada amplia y generosa que no sea funcional ni coyuntural, dejando de lado mezquinos intereses sectoriales?». El año pasado, se había centrado en la oposición a la legalización del aborto pero también había criticado «la indiferencia y el egoísmo de los ricos frente a los pobres»
Antes del Tedeum, Macri recibió en la Casa de Gobierno el saludo de los integrantes del Gabinete nacional, de los titulares de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y otras autoridades. Luego caminó desde la Casa de Gobierno, junto con su equipo y rodeado por un fuerte operativo de seguridad, hacia la Catedral, donde depositó una ofrenda floral en el mausoleo en el que descansan los restos del general José de San Martín.
Debido al operativo de seguridad, las líneas de subte A, D y E mantendrán cerradas sus estaciones cabecera cercanas a la Plaza de Mayo hasta el final de la celebración. También las calles Perú, Adolfo Alsina, Paseo Colón y Mitre permanecen cerradas al tránsito desde la medianoche y recién se normalizará la circulación a partir de las 13.