Duras acusaciones, reproches y mucha bronca de por medio: así está la relación entre Ricardo López Murphy y Roberto García Moritán de Republicanos Unidos ante el próximo desafío electoral en la Ciudad. Una competencia que los verá totalmente enfrentados.
Lo que detonó el entendimiento entre ambos dirigentes fue la ambición, con el aval de Patricia Bullrich, del bulldog de competir en territorio porteño, algo para lo que se estaba preparando el marido de la conductora Carolina Pampita Ardohain, con campaña y recorridas avanzadas desde el año pasado, junto con el dirigente liberal Yamil Santoro y contando con el respaldo de Horacio Rodríguez Larreta.
Ante las diferencias, que ya habían sido expuestas por Informe Político en marzo pasado, se propuso realizar una interna partidaria pero no existió acuerdo ante reproches por irregularidades de ambos lados. La pelea, feroz, ingresó a fase judicial y los dirigentes fueron citados a una audiencia en el Juzgado Federal N° 1 con competencia electoral de María Servini, para precisar la legitimidad de las candidaturas. La magistrada no tomó partido y se limitó a disponer la verificación de las afiliaciones presentadas.
La sangrienta interna entre López Murphy y Moritán que puede romper Republicanos Unidos
Ante este panorama, López Murphy materializó la ruptura con Republicanos Unidos y oficializó que competirá a jefe de Gobierno en un espacio externo. «Ante las canallescas operaciones de un minúsculo grupo de trepadores y traidores, me veo obligado a aclarar que mi precandidatura a Jefe de Gobierno se encuentra más firme que nunca. Vamos a convertir Buenos Aires en la Ciudad de la Libertad», escribió en sus redes sociales.
Ante las canallescas operaciones de un minúsculo grupo de trepadores y traidores, me veo obligado a aclarar que mi precandidatura a Jefe de Gobierno se encuentra más firme que nunca.
Vamos a convertir Buenos Aires en la Ciudad de la Libertad. pic.twitter.com/xGM310Bp9U
— Ricardo López Murphy (@rlopezmurphy) May 24, 2023
La situación judicial no concluyó. Ambas partes están convocados a una audiencia en el juzgado de María Servini para litigar respecto a la situación interna del partido y la validez de los apoderados que cada sector impulsa.