La magra gestión de Cambiemos en estos cuatro años se vio en el plano deportivo, con recortes presupuestarios, magros resultados y hasta con ajustes en infraestructura. Tampoco existieron programas para el deporte social y, además, los tarifazos impactaron de lleno en las instituciones deportivas, que se vieron obligadas en muchos casos a recortar actividades.
Una realidad que debe cambiar a partir del próximo gobierno, tal como le expresó a Informe Político Emiliano Ojea, el presidente de la Federación del Deporte Universitario Argentino, quien desde hace años trabaja en políticas deportivas universitarias, para promover el proyecto de «doble carrera» de los estudiantes, que busca que la mayor cantidad de deportistas estudien.
«Hay algo clave: el deportista de alto rendimiento tiene que tener una formación integral. Nosotros damos herramientas y brindamos un espacio más de competencia como son los juegos universitarios, que existen a nivel nacional e internacional. En eso trabaja la Federación, que es parte del Comité Olímpico Argentino y la idea es hacer nuestro aporte al deporte y a la educación argentina», sostuvo.
Para Ojea, electo como miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Deporte Universitario (FISU), entidad que reúne a las 174 federaciones deportivas universitarias de todo el mundo, el deporte es una herramienta de convocatoria a la educación superior y sirve de integración, con sentido de pertenencia a las instituciones deportivas y educativas en donde se practica.
En estos cuatro años, reconoció Ojea, existieron comoplejidades: «El deporte este año tuvo un presupuesto menor al que tuvo en 2016 con un 300% de inflación. Se quitó la recaudación del 1% el Ente Nacional de Alto Rendimiento y se puso en peligro la estructura nacional del deporte».
Y añadió que existen expectativas con el gobierno de Alberto Fernández: «Estamos trabajando con los equipos técnicos en un proyecto deportivo en el que además de devolverle lo que le quitaron, y darle garantías que no van a vender el CENARD, se puedan recuperar políticas de deporte social, acuñar al club social que cumple un rol de integración en cada barrio, en cada ciudad».
De acuerdo a Ojea, las prioridades de ahora en más en colocar en funcionamiento una estructura con participación de «las provincias y federaciones, con participación de la comunidad educativa en la toma de decisiones. Después hay que recuperar el 1% de impuesto a la telefonía celular para el ENARD, para que pueda garantizar recursos al deporte de alto rendimiento».
«Y trazar dos líneas de trabajo: por un lado, resolver deudas de los clubes de barrio por los tarifazos. Y por otro, plantear un modelo de deporte vinculado a la educación escolar, universitaria. Con políticas públicas, con planificación, que incluyan al deporte escolar y universitario como pilares del deporte argentino», concluyó.