El gobernador chaqueño, Domingo Peppo, afirmó que no pensó en renunciar y aseguró que «nunca» avaló «la corrupción», al rechazar vínculos con un caso de lavado de dinero que investiga la Justicia en torno a funcionarios de su gestión. «Nunca he pensado ni pensé en renunciar. La responsabilidad que asumí con el pueblo del Chaco la voy a sostener hasta el último día», aseguró el mandatario.
En declaraciones a una radio local, el funcionario también aseguró: «Nunca avalé la corrupción» e insistió en que le solicitó a todas las áreas de su gobierno que presten plena colaboración con la Justicia.
“Había personas que me venían planteando que había algo que se venía investigando, jamás llamé al fiscal ni a la jueza por este tema: sabiendo esto yo dejé que las cosas sucedan”, aseguró Peppo, en declaraciones a La Radio. En ese contexto, aclaró que “en ningún momento obstruí desde un llamado o una entrevista para decirles qué están haciendo, qué van a hacer o paren”.
El gobernador adelantó que planteará “una serie de acciones, de medidas, de programas, de planes, que estaban en mi plan de trabajo, pero que los voy a acelerar plenamente en función a estos hechos”. Una de esas medidas, según anticipó, será el dictado de un decreto de “contención de gastos”. En ese sentido, insistió en que avanzará en el camino de la “transparencia”.
Sobre la causa judicial en marcha, Peppo señaló que fueron “denuncias anónimas” y que la “justicia determinará la profundidad de lo que encuentra”. En ese sentido, subrayó que el Estado chaqueño administra más de 50 mil millones de pesos al año, que tiene “miles y miles de proveedores” y que cuenta con sus organismos de control.
“Puede haber cuestiones administrativas, que son corrientes en una burocracia, que a veces es muy pesada, que tiene con el Tribunal de Cuentas observaciones u anomalías que tienen que ver con los circuitos administrativos; y otra cosa totalmente distinta es la corrupción que nunca avalé y no voy a avalar”. No obstante, el jefe de Estado chaqueño aclaró que las personas investigadas aún no fueron imputadas y que respetaba el principio de presunción de inocencia.
Peppo explicó que la separación del cargo del secretario general de Gobierno, Horacio Rey; del subsecretario de Comercio, Roberto Lugo, y de Susana e Ismael Fernández (secretaria privada y chofer del gobernador, respectivamente) fue con el objetivo de evitar que exista interferencia en el acceso a la información. “No tienen funciones y no tienen acceso a ninguna posibilidad de información o de situaciones que les puedan servir en beneficio propio en una estrategia de defensa, no habiendo todavía un imputado; lo que hay son personas denunciadas, nombradas en una denuncia anónima”, sostuvo.