Luego de incesantes guiños al candidato presidencial de La Libertad Avanza y los llamados de Bullrich para frenarlo, el ex-presidente recorrió Vicente López y San Isidro repartiendo la boleta de Juntos por el Cambio.
En dos distritos de zona norte que son administrados por Juntos por el Cambio (JxC), Mauricio Macri se mostró con la intendenta Soledad Martínez, una de las pocas privilegiadas en no haber tenido interna y que se perfila para seguir en el lugar que dejó Jorge Macri.
Luego estuvo con Ramón Lanús, el dirigente vecinalista que venció a Macarena Posse en la interna, heredera que intentó retener el poder familiar después de 40 años de gobierno. En los dos casos, el fundador del PRO repartió boletas, dialogó con la ciudadanía y renovó sus críticas hacia el kirchnerismo.
Las recorridas del exmandatario estaban en su agenda desde la semana pasada, aunque terminó de definirlas en las últimas horas del domingo, previo a la participación de Patricia Bullrich en el debate presidencial. El objetivo fue mostrar a Macri en campaña, respaldando la boleta completa de su espacio para ahuyentar los fantasmas de un posible respaldo a Javier Milei.
«En caso de que Milei gane las elecciones espero que nuestra coalición apoye cualquier reforma razonable en el Congreso», se adelantó el ex-presidente, como si la situación electoral estuviera en escenario de balotaje. «Me parece inconveniente», había tenido que salir a cruzarlo Bullrich por sus dichos.
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Si bien se especulaba con que estuviera presente, Macri no acompañó en el segundo debate presidencial a la candidata de Juntos por el Cambio, pero al término del evento publicó un mensaje celebratorio en las redes sociales en el que destacó «la fortaleza y el coraje» de su exministra. «Aquellos que en 2019 lucharon con esperanza para seguir con el verdadero cambio hoy deben sentirse representados por la fortaleza y el coraje de Patricia para llevar a cabo la Argentina que soñamos», escribió el expresidente y agregó: «Es Patricia».
Mientras tanto, los estudios de opinión pública más recientes relevan la recepción de las audiencias sobre el bajo nivel argumentativo de Bullrich en los debates y su poca -nula- capacidad para poder llevar a cabo la explicación de sus propuestas. Desde los equipos de comunicación de la candidata tratan de contrarrestar en tiempo récord el arsenal de memes y videos virales en los que se pone en ridículo la labor perlocutiva de la candidata presidencial.
En este sentido, el último spot incluyó a los gobernadores de JxC, se enfatizó en el caudal político que conlleva tener más de 500 intendencias en todo el país y concluyó con una frase corta y sintética de la candidata, con el objeto de evitar grandes locuciones que incluyan titubeos, malas pronunciaciones, trabas, confusión y desorden argumentativo. Apuestan, en definitiva, a que la suma del todo sea más que la candidatura presidencial.
Con la mirada puesta en las elecciones que tendrán lugar en diez días, desde el comando de campaña observan dos fenómenos que pueden darse en simultáneo. Por un lado, que la candidata no logre contener la totalidad de los votos que fueron para Larreta. En este plano, el poco protagonismo del jefe de gobierno y el nulo convencimiento de una porción mayoritaria de la UCR en apoyar pública y decididamente a Bullrich sedimentan esta variable. Por el otro, que ante la probabilidad latente de que Javier Milei gane las elecciones, un sector de su electorado juegue «a ganador» y apueste por el candidato de La Libertad Avanza a través de la estrategia de un voto útil.
Si alguna de las dos posibilidades sucede en magnitud, Bullrich tendrá serias chances de quedar en un tercer lugar, lo que no sólo echará por tierra su aspiración presidencial, sino que toda la alianza podría perder terreno en el arrastre del resto de la boleta nacional, que incluye lugares en el Senado, Diputados, provincias, legislaturas, intendencias y concejos deliberantes.
Donde también leen con principal atención esta serie de aspectos es en la provincia de Buenos Aires. Un ascenso en el porcentaje de Javier Milei puede arrastrar a Carolina Píparo hacia un segundo lugar, dejar fuera de juego a Néstor Grindetti y consolidar la reelección de Axel Kicillof, teniendo en cuenta que en el distrito bonaerense se gana por un voto y no hay segunda vuelta.