Uno de los intendentes vidalistas del sur bonaerense impuso un toque de queda, prohibiendo la circulación en el distrito entre las 0.00 y las 06.00, luego que en la ciudad se registraran gran cantidad de fiestas clandestinas que no solo ocasionaron un rebrote de casos de Covid-19, sino que dejaron como saldo varios accidentes con personas que deben ser hospitalizadas, dentro de un sistema sanitario en tensión.
Se trata del intendente vidalista Hernán Bertellys, de Azul, quien realizó el anuncio en conferencia de prensa, acompañado por la senadora provincial Lucrecia Egger, y gran parte de su gabinete municipal.
Bertellys remarcó que “a pesar de continuar transitando la pandemia, hemos visto en algunos lugares un descontrol, una inconducta manifiesta donde no hay ningún cuidado de distanciamiento social ni uso de tapabocas”.
“Además se han recepcionado en nuestro hospital intoxicados con alcohol o personas con politraumatismo producto de este accionar imprudente; personas que ocupan camas que necesitamos para hacer frente al Covid”, agregó el Intendente.
En tal sentido, afirmó que “hemos tomado la decisión de decretar la prohibición de circulación entre las 00 y las 06 a partir de mañana. La policía es la que hará cumplir esta reglamentación y desde la comuna acompañaremos con nuestros agentes de calle”.
Cabe resaltar que cualquier excepción a estas restricciones de tránsito es únicamente para trabajadores esenciales, razones de fuerza mayor y personas que ingresan por turismo.
Azul tiene en estos momentos 232 casos activos y suma un total de 1550 recuperados. La cifra de víctimas fatales asciende a 70.