Alrededor de las 6.30 de la mañana despegó desde el aeropuerto de Esquel el avión especial que traslada el cuerpo que presuntamente sería de Santiago Maldonado a la Ciudad de Buenos Aires, para completar las pericias que permitan definir su identidad en la Morgue Judicial porteña. Los restos fueron acompañados por el juez Gustavo Lleral y por peritos de las partes y se estima que llegará a destino alrededor de las 9.30 de la mañana de este jueves.
El traslado de los restos que se presume pueden pertenecer a Santiago Maldonado, el joven artesano desaparecido hace 80 días luego de una represión de Gendarmería a la comunidad mapuche de Cushamen el pasado 1 de agosto, iban a ser efectivizado en el día de ayer pero por diversas cuestiones técnicas se postergó hasta esta mañana. En principio se iba a utilizar para el vuelo una aeronave de Prefectura, pero se la descartó por no garantizar las condiciones de presión y temperatura que requería el traslado de un cuerpo como el que debe peritarse, por lo que finalmente se eligió un avión Fairchild Swearingen SA 227- AC Metro III turbo hélice bimotor de19 plazas, acondicionado como avión sanitario, que fue puesto a disposición por la Secretaría de Derechos Humanos.
El transporte se realiza bajo la supervisión del perito de parte de la familia Maldonado, Alejandro Incháurregui (uno de los fundadores del prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense – EAAF), y en el avión también viaja el juez de la causa para asegurar la cadena de custodia del cadáver. Un fuerte despliegue de Policía Federal acompañó la operación de carga y despegue del avión en el aeropuerto de Esquel. Se estima que el vuelo arribará al aeropuerto metropolitano Jorge Newbery pasadas las 9.30 y de allí los restos serán inmediatamente trasladados a la morgue judicial de calle Viamonte.
La autopsia estará a cargo de los peritos del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema acompañados por dos integrantes del EAAF, el especialista en antropología forense Carlos Somigliana y el médico forense Luis Bosio, además del perito papiloscópico de la Prefectura Naval Argentina Pedro Salas. La cuestionada fiscal federal de Esquel, Silvina Ávila, propuso que la autopsia se lleve a cabo con la presencia de las partes para evitar “posibles impugnaciones o cuestionamientos”. El comunicado de la fiscalía define a las partes involucradas como “las cinco querellas y el único imputado de la fuerza sospechada que se presentó en el expediente”, es decir, el subalferez de Gendarmería Emmanuel Echazú, quien participó en la represión del 1 de agosto y resultó herido en la cara en circunstancias aún no esclarecidas, presumiéndose que recibió un golpe a orillas del río Chubut, lugar donde Santiago Maldonado fue visto por última vez según testigos.
La familia Maldonado planteó ayer en conferencia de prensa sus dudas respecto del sitio donde fue encontrado el cuerpo, 300 metros río arriba del lugar de la represión de Gendarmería, sugiriendo que podría haber sido “plantado”, además de denunciar que debieron montar una suerte de guardia de más de 8 horas junto al cuerpo para evitar posibles alteraciones de las pruebas. La abogada de la familia, Verónica Heredia, también manifestó sus dudas respecto del hecho de que el sitio ya había sido peritado en diversas oportunidades sin encontrar nada: “Este rastrillaje el cuarto en el mismo lugar y no tenemos ninguna explicación a la fecha de por qué los otros resultados dieron negativo y este positivo. Tenemos que tener el resultado de la autopsia y continuar viendo las pruebas que ya están en la causa y las que se van a agregar”.