El secretario de Trabajo Jorge Triaca se despidió formalmente de su cartera con una carta dirigida a empleados jerárquicos y de planta permanente del área, confirmando una salida anunciada hace semanas y programadas “para después del G20”.
Quien fuera el ministro de Trabajo y llegara a tener un lugar central en los primeros años de la administración Cambiemos, negociando con el sindicalismo nacional y luchando para ponerle techo a las paritarias como parte de la fallida estrategia antiinflacionaria del oficialismo, fue perdiendo protagonismo luego de quedar en el centro de diversos escándalos (incluyendo múltiples denuncias de corrupción y nepotismo) y finalmente fue degradado al cargo de secretario en la órbita del Ministerio de Producción de Dante Sica.
La histórica eliminación de Trabajo como Ministerio (algo que la política nacional no presenciaba desde la dictadura de Onganía) confirmó el alejamiento del hijo del histórico ministro menemista del eje de poder de Cambiemos. Y su relación con Sica no fue la mejor en los pocos meses que debieron convivir, sobre todo debido a la intención del ministro de Producción de designar personalmente a todos los funcionarios de su área y de tener directamente en sus manos los resortes de control de su cartera (lo que también pone bajo la mira a otro degradado ex ministro que quedó bajo su mando, el ex titular de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere).
La carta de Triaca a sus colaboradores detalla: “Hace 20 años que asumí mi primera responsabilidad dentro de esta histórica cartera: fui convocado para trabajar como director del área de Discapacidad, con una enorme expectativa y el profundo deseo de ser un instrumento de transformación para muchas personas”. Luego recuerda que allí integró “de un equipo que cumplía su trabajo con profesionalismo y que, fundamentalmente, orientaba todo su esfuerzo y sus ganas a mejorar la vida de la gente, poniendo siempre los objetivos comunes por encima de los individuales. Ese mismo espíritu fue el que encontré varios años después, en 2015, cuando asumí el desafío de ser Ministro de Trabajo”.
Como parte de su balance al frente de la cartera laboral, destaca: “En estos casi tres años me tocó liderar un equipo comprometido, con vocación por su trabajo, dentro del cual siempre sentí que cada uno de ustedes daba lo mejor de sí mismo para alcanzar los objetivos que nos habíamos planteado, más allá de que pensaran distinto o tuvieran otras afinidades políticas”.
Finalmente, sin blanquear las tensiones con Sica, manifiesta su convicción de que “este Ministerio de Producción y Trabajo jugará el rol fundamental para que nuestro país pueda desarrollar su industria, mejorar la vida de los trabajadores y avanzar con el foco puesto en que cada vez más argentinos tengan acceso a un empleo de calidad y que los jóvenes encuentren las herramientas para insertarse laboralmente y construir sus proyectos de vida”.
Más allá de su despedida anunciada, Triaca no confirmó cuáles serán sus próximos pasos. En su momento se había evaluado la posibilidad de que fuera como embajador al Vaticano, pero el ex ministro lo habría descartado por la oposición familiar, prefiriendo quedarse en el país para contribuir, posiblemente para aprovechar los vínculos con empresarios y gremialistas durante su gestión en Trabajo para actuar como operador del macrismo en provincia de Buenos Aires hacia las elecciones 2019.