La arrasadora victoria de Donald Trump implicó también que los republicanos dominarán tanto el Senado, generalmente esquivo para ellos, como la cámara de Representantes; lo que le permitirá pasar sin tanta negociación los proyectos oficialistas.
El control total del Congreso, le permitirá también simplificar el proceso de nominación de funcionarios de alto rango y de los jueces de la Corte Suprema, la cual debe ser completada.
Luego de que se confirmase que Trump obtuvo 279, de los 270 electores necesarios, el presidente actual, Barack Obama, lo llamó para felicitarlo y lo invito el jueves a la Casa Blanca.