Este jueves en Tucumán, una interna política entre concejales y la intendencia de Tafí Viejo derivó en incidentes en la puerta del Concejo Deliberante. Dirigentes identificados con espacios afines al jefe municipal, Javier Noguera, se congregaron frente al edificio, donde estaban sesionando y al conocer el resultado de la votación para la mesa de autoridades comenzaron a arrojar piedras y hasta rompieron vidrios del Concejo.
El inicio del conflicto esta relacionado a la interna política que tiene por un lado el partido del jefe de Gabinete, Juan Manzur, y por el otro, el de Osvaldo Jaldo. Por un lado, el intendente Noguera no logró la mayoría de los votos para imponer una mesa con aliados a sus filas, apenas contó con cinco votos (tres ediles que responden al jefe municipal y dos bussistas). En tanto que en la vereda de enfrente, hubo siete concejales que lograron mantener a la misma mesa de autoridades que venía ocupando ese cumpliendo hasta el momento.
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Tras estos votos, el Concejo Deliberante seguirá siendo manejado por María Gabriela Suárez (presidenta), secundada por Alejandro Martínez (h) y Gabriela Olea. Estos contaron con el respaldo de Javier Díaz Prats, Francisco Toledo, Raúl López y Andrade.
Luego de la votación, hubo forcejeos entre los manifestantes que esperaban fuera del lugar. En ese contexto, aliados de la intendencia comenzaron a arrojar piedras contra el vidrio del Concejo Deliberante y uno impactó contra el frente rompiendo el panel y dejando un agujero en el vidrio.
Según trascendió, en el Concejo Deliberante, el grupo de siete ediles que no adhiere a Noguera entiende que el intendente buscaba poner a un presidente cercano para luego irse a Buenos Aires con el jefe de Gabinete Juan Manzur y dejar a Tafí Viejo bajo la órbita de una persona de su confianza. Sin embargo, los números no le dieron la razón, a pesar de haber contado con dos votos del bussismo.
