Una pericia ordenada por el juez Marcelo Martínez de Giorgi demostró la existencia de «leyendas agregadas y enmendadas» en uno de los denominados «Cuadernos de las coimas».
La pericia de la División Scopometría ordenada por el juez de Giorgi determinó que la adulteración fue realizada por Jorge Bacigalupo, un expolicía y amigo del chofer Oscar Centeno, que tuvo en su poder los cuadernos que derivaron en la apertura de la causa sobre supuestas coimas en el gobierno kirchnerista.
La causa de los «cuadernos de las coimas», que se encuentra elevada a juicio oral, se inició a partir de las fotocopias de las anotaciones de Centeno, que destapó en julio de 2018 un escándalo de supuestos sobornos para obtener contratos en la obra pública.
En la acusaciones, implicaron a Cristina Kirchner, una docena de sus ex colaboradores y a una veintena de empresarios de las más importantes compañías del sector de la construcción en Argentina, desde la multinacional Techint hasta la compañía IECSA, que perteneció al grupo de la familia del expresidente Mauricio Macri.
El conflicto del Subte se agudiza y habrá más paros esta semana
De acuerdo al informe perital, de 23 carillas, se comparó la caligrafía presente en los cuadernos de la investigación con un archivo de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de la Policía Federal Argentina, donde se encontraba el legajo de identidad de Bacigalupo y un expediente, que consta con escritura manuscrita del peritado.
«Con las limitaciones detalladas tanto en lo atinente al material indubitado como el dubitado se infiere que formalmente surge la intervención del señor Jorge José Bacigalupo en la confección de las leyendas agregadas y enmendadas existentes en Cuaderno 7», señala una de las conclusiones del estudio.
También se trabajó a partir de constancias manuscritas secuestradas en el domicilio de la calle Moldes, en la ciudad de Buenos Aires, obtenido en el allanamiento de la vivienda, domicilio de Bacigalupo, que comprendía «agendas, anotadores y papelería varia» y se obtuvo a «los fines de establecer el carácter o no de indubitado de los mismos».
Por otra parte, el informe destacó que el trabajo a través de muestras fotográficas, «pese a tratarse de muestras obtenidas de los cuadernos originales, imposibilitan a los peritos adentramos en el estudio» de los escritos, que «solo pueden ser analizados en el sustrato original». «En consecuencia, si se contara efectivamente con el material original para la examinación, sería posible recabar una mayor cantidad de elementos valorativos que permita elevar el grado de asertividad en el colofón presentado», amplía.