Desde el martes 20 habrá permanencia frente a la Casa Rosada para pedir por una Navidad sin presas y presos políticos en Argentina. Qué hará el Presidente.
Luego de la conferencia de prensa realizada el viernes en la sede porteña de la Tupac Amaru, al presidente Alberto Fernández se le plantea un complejo panorama en las calles.
Por un lado, la propia dinámica de la protesta social que tendrá a los movimientos sociales realizando un corte con acampe el miércoles 21 frente a Desarrollo Social, en protesta por el monto del bono anunciado días atrás, por las bajas en los planes, por la asistencia a los comedores y por lo que denominan un «ajuste para pagarle al Fondo Monetario Internacional».
Pero el tema más complejo porque, en parte, excede el accionar del Poder Ejecutivo es la cuestión de Milagro Sala, la referente principal de la organización Tupac Amaru, con quien Alberto pasó el Año Nuevo antes de ser electo presidente. El pasado mes de junio, de manera sorpresiva, la visitó en la clínica Los Lapachos de Jujuy donde Milagro estaba internada.
La semana pasada la Corte terminó de darle forma definitiva a la sentencia a 13 años de condena contra Milagro Sala, que estaba pendiente de confirmación en un recurso que había llegado al máximo tribunal. La condena había sido emitida en enero de 2019, en un proceso plagado de irregularidades, con pruebas dudosas y trabas de todo tipo para la defensa de la dirigenta.
Alejandro Coco Garfagnini, el coordinador nacional de la Tupac Amaru, señaló que creen «que esta nueva persecución a Milagro tiene una salida política, que esa salida la tiene el Presidente y nuestra fuerza política. La salida es el indulto».
Fue durante esa conferencia de prensa, que el dirigente enfatizó: «el Presidente tiene que indultar a Milagro antes de las fiestas, tiene que tener una actitud de carácter».
«Tiene que cumplir con el mandato que le dimos todos los que estamos acá, que resistimos durante 4 años de macrismo y que de alguna manera posibilitamos que este gobierno pudiera acceder al poder», apuntó Garfagnini.
La Corte Suprema de Justicia ratificó la condena a 13 años de cárcel por los delitos de asociación ilícita, extorsión y defraudación al Estado.
La convocatoria de la Tupac Amaru indica que durante el martes, miércoles y jueves el bloque social por el trabajo, «el Frente Milagro Sala más todas las organizaciones hermanas que se quieran sumar vamos a hacer un acampe pacífico en Plaza de Mayo exigiéndole al Presidente que firme el indulto».
Milagro Sala está detenida desde el 16 de enero de 2016. Pocos días antes había asumido la gobernación el radical Gerardo Morales y la decisión política de la detención fue tomada tras el movimiento en el Poder Judicial de la provincia, con la ampliación de la Corte Suprema local, integrada por dos diputados que votaron esa acción y luego pasaron a integrarla.
Alberto y su respuesta
En esa visita de junio a Jujuy, el Presidente había dicho a la salida de la visita que el no podía indultar a Milagro Sala: «les pido a todos los compañeros y compañeras que piden que la indulte que lean la Constitución. Milagro Sala ha sido juzgada por tribunales provinciales y quien puede indultarla es el gobernador de la provincia», afirmó también Alberto Fernández. «No me pidan que haga un gesto político y que ese gesto sea contradecir la Constitución, porque soy un respetuoso de los derechos constitucionales. Estoy al lado de Milagro y siempre lo estuve. Están cometiendo una injusticia con ella», subrayó.
Es muy conocida la postura de Alberto Fernández en contra del indulto, más allá del caso de Milagro Sala. La considera una rémora monárquica y hace años se expresa en ese sentido.
«Les pido a los jueces de Jujuy que dejen de lado las teorías y doctrinas que se difundieron en los años del gobierno anterior y que contradicen al esencia del Estado de Derecho. Le pido también a la Corte Suprema que hace más de dos años tiene la sentencia contra Milagro Sala para su análisis que por favor se aboque al tema», había dicho en junio.
La Corte se abocó al tema en medio, además de un conflictivo contexto judicial que incluye la sentencia contra Cristina, el viaje de jueces, fiscales y funcionarios de Juntos por el Cambio a Lago Escondido, la estancia del magnate inglés Joe Lewis, invitados por el Grupo Clarín.
La duda es si el Presidente tomará el camino de una salida política o seguirá en la senda de aceptar mansamente las permanentes ocupaciones de casilleros de la vida institucional que hacen algunos miembros del Poder Judicial, a quienes desde el Gobierno se critica, pero por el momento se los deja hacer.
