Un senador radical presidirá dos bicamerales y hay más tironeos con el PRO

Luego de la decisión del senador sanjuanino de Cambiemos Roberto Basualdo de no asumir la presidencia de la Comisión bicameral que debe controlar a los organismos de inteligencia, se desató una nueva puja por espacios de poder dentro de la alianza gobernante. Desde el Gobierno se propuso que asuma esa presidencia vital el pampeano Juan Carlos Marino, que ya ocupó ese cargo, pero a cambio le pedían que renuncie a la presidencia de la bicameral de la Biblioteca del Congreso, asumida hace pocos días, lo que el senador radical se negó a hacer.

Este jueves estaba previsto que asuma la presidencia de la neurálgica bicameral que deberá controlar a los organismos de inteligencia (incluida la Agencia Federal de Inteligencia, hoy en el centro de fuertes cuestionamientos por la filtración de escuchas judiciales) el senador oficialista Roberto Basualdo, pero a último momento el sanjuanino decidió renunciar, alegando que prefiere enfocarse en otros temas y trabajar con un perfil más bajo. Ante esta crisis, Cambiemos debió recurrir a Marino, quien ocupó el cargo hasta el año pasado.

Así, luego de que el senador radical asuma su nuevo cargo, ocupará la presidencia de dos bicamerales simultáneamente, algo que si bien no está explícitamente prohibido por ley, no suele ser habitual en el Congreso. Por eso desde el PRO le habían pedido que renuncie a la bicameral de la Biblioteca, que asumí formalmente este martes, y así poder designar a un legislador de su propia tropa. Marino se negó a esto alegando que no correspondía la renuncia a la primera bicameral porque asumió hace dos días y porque, además, la nueva designación es por una necesidad y un pedido explícito del oficialismo y no por voluntad propia. Marino también es vicepresidente 1° del Senado, concentrando tres cargos relevantes en su persona.

Otro de los focos polémicos en la designación de Marino tiene que ver con que trascendió que su nominación contaba con el aval de la propia Silvia Majdalani, número dos de la AFI. Ante este cuestionable aval de un organismo respecto de la persona cuya función específica tiene que ver con investigarlo, desde las cercanías del senador intentaron desmentir la versión: “Si Marino fuera el elegido de la AFI, él de ninguna manera agarraría porque justamente es quien los tiene que auditar y controlar y monitorear la ejecución de su presupuesto”.

Desde el interbloque peronista liderado por Miguel Ángel Pichetto no se objetará que Marino ocupe dos presidencias al mismo tiempo, argumentando  que “es una decisión que le corresponde al oficialismo”.

La elección oficial de Marino pese a la multiplicación de cargos del senador obedece a la necesidad de contar con un legislador experimentado en ese cargo que este año deberá abordar temas polémicos de alto impacto político y que además contará entre sus miembros a diputados opositores como Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade. Otros integrantes serán los senadores pichetistas Pedro Guastavino y Carlos “Camau” Espínola, el kirchnerista Marcelo Fuentes y los oficialistas Oscar Castillo, Pamela Verasay, Miguel Bazze, Daniel Lipovetzky y José Cano.

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