Tamaña sorpresa se llevó la cooperativa Cueroflex al recibir una factura de Edenor ya que se encontró con un saldo de 3 millones de pesos. Ante un contexto económico complejo, con baja de consumo y una sostenida apertura de importaciones, y con una factura impagable, los trabajadores tomaron la decisión de tomar el ministerio de Energía que conduce Juan José Aranguren.
“En diciembre se había firmado un acta de compromiso con el ministerio de Energía. Nos iban a subsidiar por ser una cooperativa. Pero desde entonces no pasó nada. Tenemos una deuda de tres millones de pesos de luz y un millón y medio de gas. Semejantes facturas no las podemos trasladar al costo, ya lo que está entrando de Alemania e Italia cuesta un 20% menos que lo nuestro. No podemos competir”, afirmó Jorge Reisch, referente de la cooperativa, en diálogo con Política Argentina desde la cartera de Aranguren.
Luego, confirmó, tras una reunión con el subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria, Andrés Chambouleyron, que “no llegamos a ningún acuerdo y esperamos otra reunión”. Asimismo, indicó que los empleados no se piensan mover hasta encontrar una solución.
Reisch aprovechó la ocasión para ilustrar la situación de Cueroflex: “Somos 80 trabajadores, 80 familias que dependemos de esto. Estamos todos en la misma y no podemos achicar el plantel. Para pagar esas facturas tendríamos que bajarnos el sueldo. Y nuestras ventas ya cayeron entre 30 y 40 por ciento en el mercado local”, y destacó que se trata de la “única empresa de reciclado de cuero en el país”.