la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal decidió suspender el “retiro espiritual” con sus funcionarios planificado para este fin de semana en Chapadmalal y reemplazarlo por un “pijama party” en la Casa de Gobierno de la provincia en la ciudad de La Plata.
Desde la Gobernación se adelantó que durante el encuentro “se va a hacer un balance de la gestión, va a haber un agradecimiento de María Eugenia a todo el equipo por el trabajo hecho en la campaña, pero también se marcarán los puntos a mejorar”.
Vidal, recién retornada de su gira por China, está dispuesta a aprovechar el tiempo de trabajo con la propia tropa. El encuentro comenzará el viernes por la tarde y concluirá el sábado, con la particularidad de que los funcionarios pasarán la noche en la Gobernación bonaerense. En cuanto a abandono del plan de fin de semana en la costa, tanto la gobernadora como su jefe de Gabinete, Federico Salvai, consideraron que “no era el momento” para dejar la ciudad, en medio del debate de iniciativas centrales para la gestión.
Según anticipó Clarín, esta vez no habrá karaoke y el menú previsto para la cena del viernes será de milanesas con puré. Esto podría interpretarse como un gesto de frugalidad o de consistencia con los planes de recorte del gasto público provincial, pero el sábado se concluirá el evento con un asado a cargo de Federico Suárez, actual secretario de Comunicación y futuro ministro de Asuntos Públicos de la provincia.
Pero la visita a la costa atlántica no se hará esperar desmasiado para la gobernadora, que ya tiene definido pasar la primera semana de enero en Mar del Plata, aunque sus vacaciones oficiales serán en la segunda quincena del mes, cuando viajará al sur en familia.