La gobernadora María Eugenia Vidal, se echó atrás con el nombramiento de Diego Cifarelli como ministro de Producción, quien incluso había avanzado con un pedido de licencia en la Comisión Directiva de la FAIM, que nuclea a las 200 firmas del sector molinero.
Cifarelli, fue sugerido por el jefe de Gabinete, Federico Salvai e incluso la asunción estaba prevista para la semana próxima; pero los cuestionamientos por sus viajes en diversas oportunidades, durante la presidencia de Cristina Fernández, junto a Guillermo Moreno en misiones comerciales y las duras críticas, de los máximos directivos de CARBAP (Productores bonaerenses) empujaron a cambiar de planes.
El primer misil contra Cifarelli fue de la Sociedad Rural de Junín, donde él vive: “Fue activo defensor de las políticas nacionales impulsadas por el entonces Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, donde la producción de trigo tuvo la caída más grande de la historia granaria del país”. Luego, diversos cuestionamientos de sectores vinculados al campo hicieron que Vidal protagonizara nuevamente un papelón con otra fallida designación.
A su vez, el ministerio de producción sigue vacante desde hacer cerca de 150 días, cuando Joaquín de la Torre dejó el cargo para asumir como ministro de Gobierno.