A menos de dos semanas del último incremento, la petrolera estatal YPF, que concentra el 58% del mercado nacional, volvió a aplicar un aumento en los precios de los combustibles de un 3,5%, aún cuando se espera la pronta aplicación de un descuento del 10% en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), lo que implicaría una reducción de sus costos. Es el cuarto aumento desde que el Gobierno nacional decidió liberar los precios de los combustibles.
Con el nuevo aumento, la nafta Premium de YPF pasó de 27,33 a 28,29 pesos por litro (aumento de 3,51%), la Súper de 23,57 a 24,39 (+3,48%), el Gasoil Premium o Diesel Infinia de 24,22 a 25,07 (+3,50%) y el económico de 20,79 a 21,52 pesos por litro (+3,51%). El pasado 24 de enero YPF ya había aplicado un ajuste del 4,5% promedio en sus precios. En un año, los combustibles aumentaron alrededor de un 42%, muy por encima de la inflación.
Si bien los últimos aumentos de precios estuvieron justificados por el incremento del precio internacional del barril de crudo, el ajuste actual no parecería tener relación con ello ya que el barril de crudo Brent viene cayendo en siete de las últimas nueve ruedas, cerrando el día lunes a 66,53 dólares. Según consigna Ámbito Financiero, el motivo aducido por la estatal tendría que ver con un “guiño” al Gobierno, al que ya le habían reclamado antes del último aumento la aplicación inmediata de la rebaja del 10% en el ITC. El nuevo cálculo, que comenzará a regir a partir de marzo, implica una rebaja del 10% sobre las actuales tarifas del ITC, que para naftas es de 6,726 pesos, con un gravamen por la emisión de dióxido de carbono de otros 0,412 pesos, y para el gasoil de 4,148 y 0,473 respectivamente.
Seguramente el aumento del precio de la petrolera estatal conducida por Miguel Gutiérrez repercutirá en incrementos de precios de las compañías competidoras en los próximos días. El inevitable traslado de este nuevo aumento a la cadena de precios seguirá sumando presión sobre la inflación del primer trimestre del año, que ya para muchos analistas muestra como casi imposible el cumplimiento de la meta oficial del 15%.