La petrolera de capitales estatales aplicó un nuevo aumento en sus combustibles que se encarecieron entre 4,5% y 5,5%; lo que contó con el visto bueno del ministro de Energía, Javier Iguacel.
Así, en la ciudad de Buenos Aires el litro de súper pasó a rozar los 30 pesos, costando $ 29,37 y la premium $ 35,37; por lo que combustible acumula una suba de entre el 28% y más de 30% para la súper y la premium.
A su vez, desde el sector petrolero reclaman que aun queda pendiente una suba cercana al 20%, la que sería avalada por el gobierno pero de manera escalonada.
No obstante, Petroleras, los productores locales y extranjeros, las refinadoras, los importadores, los intermediarios y los despachantes vienen limitando las ventas, a la espera de un nuevo aumento.