Este lunes se producirá en tercer encuentro entre funcionarios de ambos países, pero las horas previas están marcadas por el despliegue de las tropas rusas, el corredor humanitario que no terminó de concretarse para permitir la salida de civiles, de los que se calcula que cerca de un millón y medio abandonaron Ucrania. Además, reuniones del máximo nivel para buscar una salida a la situación.
El secretario de estado norteamericano Anthony Blinken se reunió con el canciller ucraniano, Dmytro Kuleba, en la frontera con Polonia. El respaldo muestra que, por ahora, el apoyo es solo diplomático y no hay datos concretos acerca de una intervención directa de la OTAN en el territorio. De todos modos, trascendió que desde Kiev solicitaron asistencia de armas, entre las cuales, figuran sistemas anti aéreos.
Luego de esa reunión, Estados Unidos anunció que está «trabajando activamente» en un acuerdo con Polonia para enviar a Ucrania aviones de guerra para defenderse de la invasión de Rusia, afirmó este domingo el secretario de Estado, Antony Blinken.
Vladímir Putin calificó a las sanciones contra Rusia «como una declaración de guerra»
«No puedo hablar de plazos, pero sí puedo decir que trabajamos en ello de forma muy, muy activa», dijo Blinken a la prensa durante un visita a Moldavia, un país fronterizo con Ucrania.
Por otra parte, el primer ministro de Israel, Neftli Bennet, se involucró de manera personal en el tema y se reunió con Vladímir Putin en Moscú, con el canciller de Alemania, Olaf Scholz y en Berlín y mantuvo un diálogo telefónico con Volodimir Zelensky, el presidente de Ucrania.
Israel es una pieza clave en esta historia: aliado central de Estados Unidos en Medio Oriente, su buena relación con Rusia hace menos lineal el análisis de esta guerra. Pasan los días y la denuncia de Zelensky acerca de cómo «dejaron sola a Ucrania», tiene anclaje en el curso de los acontecimientos.
Por otra parte, durante una conversación telefónica mantenida este domingo con su par turco, Recep Tayyip Erdogan, Vladímir Putin, expresó que la suspensión de la operación militar rusa en Ucrania es posible solo en el caso de que Kiev cese las hostilidades y cumpla con las exigencias de Moscú.
En este contexto, el mandatario ruso subrayó que Rusia está dispuesta a dialogar con las autoridades ucranianas y con los socios extranjeros a fin de resolver el conflicto. Por otra parte, también señaló que los intentos de aplazar el proceso de las negociaciones es contraproducente y denunció que la parte ucraniana aprovecha el retraso para reagrupar sus fuerzas.
Los enfrentamientos
Rusia acusó a Ucrania de no respetar los términos del cese del fuego y reanudó su asalto a Mariúpol, clave en términos del control sobre el Mar Negro. Las acusaciones son cruzadas y desde Moscú se dice que Ucrania utiliza a los civiles como rehenes humanos, Kiev sostiene que las tropas rusas nunca detuvieron su ataque.
Este domingo, en un mensaje por video, el presidente ucraniano Zelensky dijo que Rusia se prepara para bombardear el puerto de Odesa si se produce el ataque «será un crimen militar» y «un crimen histórico». Un ataque a Odesa ampliaría la ofensiva más hacia el Oeste, no lejos de la frontera con Moldavia.
«¡Ucranianos! En todas nuestras ciudades, donde el enemigo ha invadido, pasad a la ofensiva. Salid a las calles. Tenemos que luchar cada vez que tengamos una oportunidad», expresó en un video publicado en la página oficial de su gobierno en la red social Facebook.
El presidente aseguró que «cada metro» de la tierra ucraniana ganada a los invasores es un paso adelante hacia la «victoria del Estado», mientras que mencionó las ciudades tomadas por los rusos: Kherson, Berdiansk o Melitópol.

