La principal fuerza opositora no tienen una estrategia unificada frente a cómo votar el proyecto de acuerdo con el FMI. Van desde el acompañamiento al rechazo y juega también la postura de la abstención. El debate sobre el pasado y las consecuencias del acuerdo. Mauricio Macri no vota pero, entrelíneas, se ve su decisión.
Este domingo, ya con el texto completo del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se reunirá la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio. En el encuentro por zoom buscarán unificar una propuesta en común, que los aleje de la situación de la Asamblea Legislativa cuando, en medio del discurso del Alberto, la bancada del PRO se retiró del recinto, molestos con la mención a la causa judicial en la que se investigan las responsabilidades en la toma de la deuda en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri.
Ese día, en medio del griterío generalizado, los integrantes de la Coalición Cívica y de la Unión Cívica Radical se quedaron en las bancas. Evidentemente, algunos whatsapp no recibieron el mensaje o le clavaron el visto parlamentario cuando vieron que era el número de Mauricio Macri.
Esa misma tarde, tras la apertura de las sesiones, la foto en la casa del expresidente en Acassusso mostró el alineamiento con la tesis de oponerse al acuerdo, o como ocurre en cualquier negociación, cobrar caro el apoyo.
En esta ocasión no parece haber un toma y daca, pero los relatos se acomodan a las circunstancias y si el PRO o JxC en conjunto acompañan el acuerdo tendrán dos resultados garantizados: por un lado mostrarse como garantes de la gobernabilidad y aspirar a la transición en 2023. Por otra parte, cierta licuación de sus propias responsabilidades en el Stand-By de 2018 por los casi 57 mil millones de dólares de los que llegaron 44.700, porque desde la aprobación será el acuerdo del gobierno de Alberto.
Este lunes Martín Guzmán irá al Congreso. El ministro de Economía expondrá en la Comisión de Presupuesto de Diputados, por eso en JxC quieren definir una postura unificada. Las horas decisivas que se vienen serán una guerra de interpretaciones y armado de escenarios para la obra final. Esa que tendrá el próximo jueves o viernes al presidente de la Cámara de Diputados llamando a indicar su voto a los legisladores.
La foto del tablero es el resultado de las correlaciones de fuerzas que por estas horas se juegan en varias mesas. Después vendrá el Senado, porque esta serie, de varias temporadas, tiene capítulos para todos los gustos.