La gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner afirmó que «quieren mi cabeza para la campaña electoral», y denunció «ataque planificado» a su residencia oficial por parte de un grupo de manifestantes. «Eramos cinco mujeres solas con una bebé de 18 meses» en la vivienda, incluida la exjefa de Estado, Cristina Kirchner v su nieta, sostuvo la gobernadora.
«Jamás voy a ejercer la represión. Lo que se ha hecho es un ataque y querían entrar a la vivienda. Hacer una marcha, cortar una calle, todo está bien, pero querer entrar a una casa es una barbaridad. Rompieron vidrios y puertas, el cordón de la vereda, rompieron el nicho de gas. Hubo dos personas que fueron atendidas en el hospital», afirmó Alicia Kirchner.
«Quizás recibieron instrucciones de (el consultor ecuatoriano Jaime) Durán Barba y quieren mi cabeza para la campaña electoral. Qué bueno sería para Durán Barba afirmar ´Alicia Kirchner se tuvo que ir de Santa Cruz´ para la campaña nacional» del oficialismo, planteó, al tiempo que se quejó por ser víctima de una presunta «persecución política», amplió.
«Cristina está absolutamente preocupada y se da cuenta muy bien de qué han querido hacer, querían mi cabeza, no tengan ninguna duda. Siempre están hostigando lo que fue el proyecto nacional», ratificó.
«Tengo un déficit de 6.713 millones de pesos. Esta situación la conoce el Gobierno nacional. Yo necesito ayuda, es más estoy con el trámite de un bono que espero que pueda salir en 50 días. Vamos a salir, pero también necesito el apoyo de la Nación. Casi todas las provincias pudieron endeudarse, yo todavía no», concluyó Alicia Kirchner.