Análisis: Los problemas de fondo que deberá resolver el Gobierno

En la economía diaria hay varios temas de fondo que todavía se deben resolver. La inflación debe seguir retrocediendo para alcanzar el objetivo de trepar hasta 1 dígito. Pero, un tema clave es la distorsión de precios. Un mismo producto se puede comprar hasta con una diferencia de un 50% de un supermercado a otro. La liberalización de la economía debe ir acompañada con un orden que controle la disparidad de precios.

En la semana el gobierno tuvo una respuesta para controlar el aumento sideral de las prepagas (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia) al darle el “control” de los precios a las empresas del rubro de la salud. En economía, pasa algo similar. Si liberas, igual debe haber algún tipo de control que no permita el monopolio y encauce el orden de los valores en un ritmo que acompañe la evolución del mercado.

La adaptabilidad frente a la inflación y la búsqueda activa de descuentos y promociones se vuelven imperativas en las familias para garantizar un manejo financiero eficiente y la adquisición de productos básicos. Los datos muestran que, si bien existen variaciones en los precios según el supermercado y la modalidad de compra, aprovechar las promociones por unidad puede representar un ahorro significativo para las familias. Además, la opción de productos de segunda marca también puede contribuir a reducir los gastos.

“Uno puede aprender mucho de la distorsión macro en sus resultantes en la micro. Los excedentes monetarios hicieron cada vez con más frecuencia con los ingresos obtenidos por el tiempo de los argentinos dedicados al trabajo tengan que dedicar luego tiempo para ahorrar en sus consumos adelantando compras, visitando diferentes puntos de venta, aprovechando promociones, ofertas y descuentos. Lo que calienta la inflación en materia de precios es el resultante del fuego en materia de circulación monetaria. Lo que la inflación quema en el poder adquisitivo de los pesos incendia las posibilidades de ahorro presente para mayor nivel de inversión, producción, empleo y niveles de capitalización futura. Lo que pasa en un changuito de supermercado puede explicar muy bien lo que sucede en la previsibilidad de juego con la moneda para el que el produce, distribuye, comercializa y consume”, detalló Damián Di Pace Director de la Consultora Focus Market.

Informe Político dialogó sobre este tema con el Director del Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana – ISEPCi Isaac Rudnik, quien analizó: “Venimos de un programa del gobierno anterior que estuvo centrado fundamentalmente en pisar los precios regulados de las tarifas de los combustibles, de la energía en general y del tipo de cambio, pisado también el tipo de cambio y con programas que intentaban poner precios de referencia en productos de consumo masivo. Llegamos a la asunción de este gobierno, que toma las medidas que sabemos en diciembre de devaluación del 120%, aumentos desproporcionados en los precios regulados mediante la quita de subsidios y liberación total de todo tipo de control, eliminación de los programas de precios de referencia”.

Además, agregó sobre el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores que “se instaló un proceso recesivo que estamos atravesando y que está sentado fundamentalmente en la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados, de los cuentapropistas, de las pequeñas y medianas empresas, o sea, de la mayoría de la población, una pérdida de poder adquisitivo que obviamente afecta sustancialmente especialmente su capacidad de compra y produce una caída de las ventas en todos los mercados, ya sea los controlados por los grupos formadores de precios y también los mercados que son los que operan las pequeñas y medianas empresas de nuestro país”.

Por ultimo explico “Eso ha llevado en el último tiempo a una cierta moderación en las subas, pero que en realidad es una situación frágil que no detiene los aumentos, sino que de alguna manera los modera y que va la posibilidad de que siga bajando el nivel de aceleración. de los aumentos está asentado fundamentalmente en la posibilidad de que siga bajando el consumo, con lo cual es un equilibrio perverso, un equilibrio asentado en el crecimiento de la pobreza en el conjunto de la población, el avance de la línea de pobreza que cuando asumió este gobierno estaba en el orden del 41 o 42 por ciento, o sea fin del año pasado, y que ahora todo indica que ha subido como mínimo 10 puntos porque está en el orden del 52% y sigue subiendo”.

Según la consultora Focus Market, la brecha de precios existente en los mismos productos comercializados en los distintos supermercados considerados durante el relevamiento. Por ejemplo, en el arroz varietal existe una brecha del 36,4% entre el precio más alto y el más bajo; en las lentejas es del 41,5%; en la picada especial es del 49,9%; en el vino, del 41,2%; y en el asado del medio, del 27,6%.

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