Aníbal desmintió haber amenazado a Nik y descartó de plano toda acusación de «antisemitismo»

Después del escándalo mediático en torno a sus supuestas amenazas contra la familia del dibujante Nik, el flamante ministro de Seguridad Aníbal Fernández negó tajantemente que ésta haya sido la intención de su tuit de este lunes y también descartó de plano cualquier posible sesgo antisemita en relación con sus dichos sobre la escuela ORT.

El intercambio que derivó en escandalete que la oposición trató de magnificar durante toda la jornada, con intención de dañar al oficialismo en plena campaña electoral, comenzó este lunes después de que Nik tuiteara: “Regalar heladeras, garrafas, viajes de egresados, planes, platita, lo que sea, lo que venga. Qué triste no escuchar nunca la palabra TRABAJO, ESFUERZO, FUTURO, PORVENIR. Los va a volver a derrotar la DIGNIDAD del pueblo”. Aníbal respondió desde su Twitter recordando que muchas escuelas reciben “subsidios del Estado y está bien”, ejemplificó con caso del colegio ORT y concluyó preguntándole si necesitaba que le hagan un dibujito para ubicar a la institución educativa. La ironía, que apuntaba a señalar que Nik había realizado trabajos publicitarios para la ORT, fue luego malinterpretada como una supuesta amenaza porque las dos hijas del dibujante van a ese colegio, intención que el ministro de Seguridad descartó tajantemente.

El mismo lunes el funcionario se disculpó con el humorista, según explicó desde sus redes sociales, pero esto no evitó que la polémica continuara magnificándose en los medios al día siguiente: “Para quienes siguen la discusión de Nik con mi persona, le escribí a su WhatsApp y le dije: Si por cualquier cosa entendiste que esa expresión fue una amenaza, me disculpo. No se me caen los anillos”. Lo hablé con el Presidente de DAIA”.

Este martes muchos ex funcionarios y candidatos macristas no perdieron oportunidad de subirse a la polémica, lo mismo que el propio ex presidente, quien desde sus redes sociales escribió: “Todos somos Nik. No salgo de mi asombro. El ministro de seguridad Aníbal Fernández amenazó a Nik (…) e identificó públicamente la escuela a la que asisten las hijas de Nik, buscando no solo amedrentar al autor y a su hijas, sino al mismo tiempo a cualquier otro ciudadano que se atreva a criticar al gobierno”. Luego añadió: “La cultura del poder intimidador que representan el ministro Aníbal Fernández, el gobierno nacional y el kirchnerismo, ha perdido su poder, está terminada. Esperamos que la Justicia actúe. Tenemos que confiar en que algo nos ampara ante un gobierno que busca atemorizar a opositores y a personas que simplemente se expresan en libertad”.

Frente a esta andanada de cuestionamientos, el ministro concedió una entrevista al diario Clarín en la que dejó nuevamente clara su posición, afirmando desconocer que las hijas de Nik iban a la ORT: “Yo no sabía si tiene hijos, si son varones o mujeres. ¿Cómo puedo saber yo si van sus hijas a esa escuela?”. Luego descartó cualquier posibilidad de haber aprovechado su lugar de poder para algún tipo de operación de inteligencia ilegal que le permitiera acceder a esa información: “No, eso lo hace el hijo de puta de (Mauricio) Macri. Yo no hago eso. Nik venía discutiendo conmigo el tema de las subvenciones, entonces le dije lo de la ORT, pero yo no tengo problema con eso. Si se hacen las subvenciones es correcto”.

Aníbal insistió, respecto de la fuerte campaña en su contra: “Quieren inventar algo que no existe. Yo jamás lo agredí a Nik, pero si él se sintió agraviado, le pido mis disculpas. Pero agravios no, ni persecuciones. No lo hice con nadie. No es justo lo que dice él”. También afirmó que Nik “agravia cada vez que tiene oportunidad”, (de hecho, en las últimas horas Nik borró un tuit de septiembre donde reiteraba acusaciones contra Aníbal definiéndolo como «la Morsa» y vinculándolo a la efedrina, cuando en la Justicia se descartó cualquier vínculo del funcionario con esta causa), pero insistió: “El tuit mío no tiene agresión de nada. Cuando vos ves el dibujito con lo de la ORT, él mismo hizo un dibujo que se ofrecía a dibujar la escuela ORT”.

Para terminar, Aníbal también rechazó de plano las acusaciones respecto de una posible veta antisemita en sus planteos respecto de la ORT: “Él vive poniendo la ORT, me han llovido los dibujitos que hizo de la ORT, tengo amigos profesores en la ORT. Tengo una relación superlativa con la colectividad, nadie puede dudar de mi vocación y respeto por lo que estoy diciendo”. Luego insistió: “¿Cómo van a ser antisemitas mis expresiones? La semana pasada estuve con el rabino (Isaac) Sacca, en la sinagoga sefardí. Ayudé a rehabilitar la sinagoga de Carlos Casares, donde vive parte de mi familia. Tengo muchos amigos judíos y una relación especial con la dirigencia de la colectividad. Soy un tipo llano, respetuoso, siempre fui un tipo muy respetado en la colectividad, tengo trato con todo el mundo, hablo con rabinos, ayer hablé con el presidente de la DAIA, no soy de los que se esconden. Fui dos veces a Israel, invitado por el Estado de Israel, tengo una relación con la dirigencia, que me respetan, sigo teniendo relaciones. No sé de dónde saca eso del antisemitismo”.

Por último, Aníbal negó haber recibido algún reproche por parte del Gobierno por el cruce con el dibujante (“No me dijeron nada. Todo el mundo me conoce. Saben que no hago cosas sucias. Mi expresión fue clara, le pedí disculpas, no se me cayeron los anillos.”) y concluyó: “Me equivoqué y quise hablar con él, pero me dijo que tenía una actividad. Esto ya terminó. Le quieren hacer decir a un tuit lo que no dice”.

 

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