Anticipan un «empeoramiento general» de salarios si se aplica el techo paritario del 15%

El más reciente informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNdAv) confirmó un marcado deterioro del poder adquisitivo de los asalariados durante el año pasado y anticipó que la dinámica de 2018 seria de un “empeoramiento general” de los salarios si se respetara el techo paritario del 15% que pretende imponer el Gobierno nacional.

Durante los dos primeros años del gobierno de Mauricio Macri la inflación se ubicó claramente por encima de las previsiones oficiales. Para 2016 se había pronosticado una inflación anual de 25% y el dato final fue de 41,2%, mientras que en 2017 el anticipo del Banco Central para el año fue de un rango de entre 12 y 17% pero el dato final confirmado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) fue de 24,8%, casi 8 puntos por encima de la previsión máxima. En diciembre el gabinete económico del gobierno informó sobre un “reajuste” de las previsiones inflacionarias para 2018, llevando el número de 10 a 15%, sin embargo la proyección inflacionaria del propio BCRA en su encuesta REM a los principales actores del mercado económico alcanzó el 17,4% y varias consultoras independientes fijan la inflación para este año aún por encima de esa cifra.

Las dudas sobre el realismo de la proyección de 15% alcanzan a todos los sectores pero el oficialismo insiste en fijar ese techo para las paritarias y, según reconoció el ministro del Interior Rogelio Frigerio, incluso se pretende que los acuerdos salariales de este año no incluyan las famosas “clausulas gatillo”, que permitan compensar la pérdida de poder adquisitivo si la inflación supera la recomposición salarial acordada.

“Con la acumulación de dos años consecutivos de desvíos significativos respecto de los objetivos oficiales, la credibilidad del esquema de metas de inflación se vuelve más endeble”, alerta el informe de la Undav. Santiago Fraschina, uno de los integrantes del Observatorio responsable del trabajo  explicó: “Uno de los problemas que se desprenden de la clara tendencia de sesgo de mediciones de expectativas como la del Banco Central es que puede conducir a desvíos significativos que influyan sobre el proceso de paritarias, afectando los niveles reales de los salarios”.

Según el estudio de al Undav el mecanismo de las cláusulas gatillo representan una “solución parcial” a los errores en la previsión inflacionaria ya que  “si bien permitió activar recomposiciones en la medida en que la inflación superó determinado umbral, no es menos cierto que este acompañamiento ‘corre por detrás’ (en algunos casos casi un semestre) y eso implica que en el ‘punta a punta’ los aumentos reales no representen el número de la inflación anual de forma idéntica”. En algunos casos se denuncia que, además, “la definición sobre las condiciones que gatillarían el ajuste presentó condiciones amañadas, que derivó en diferendos no siempre resueltos en favor de los trabajadores”.

El estudio confirma que durante los dos años de gestión de Cambiemos se vivió un “empeoramiento general” del poder adquisitivo, que ha dejado al salario siempre por detrás del aumento de los precios. Según el análisis de la Undav, esta dinámica podría agravarse durante 2018 si el gobierno logra imponer el techo paritario del 15%, lo que podría generar un nuevo retraso salarial de más del 10%. La proyección de pérdida de poder adquisitivo con el techo paritario para los distintos convenios colectivos sería de entre 10,4 y 6,9% según los gremios. Transporte encabeza con un 10,4% de retroceso, seguido por Docentes con 10%, Petroleros con 9,7&, Estatales 9%, Uatre 8,3% y Comercio 6,9.

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