El Memorándum de Entendimiento entre ambos países se había firmado el 4 de febrero, en el marco de la gira de Alberto por el país asiático. El proyecto abre posibilidades de financiamiento y fortalece la relación con China, que tiene carácter estratégico.
El Memorándum había sido suscripto el 4 de febrero por el canciller Santiago Cafiero y el presidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de la República Popular China, He Lifeng y desde ahora, con su publicación en el Boletín Oficial se abren las posibilidades de financiamiento de una serie de proyectos de infraestructura y tecnología, que el Ministerio de Relaciones Exteriores había estimado en alrededor de US$ 23.700 millones.
El Memorándum de Entendimiento fomenta el uso de las «monedas nacionales» en las inversiones y el comercio bilateral, así como «posibles transferencias de derechos especiales de giro (DEG) en la plataforma del Fondo Monetario Internacional (FMI)».
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El economista y magister en Relaciones Internacionales Gustavo Girado, director de Posgrado sobre China Contemporánea en la Universidad de Lanús, consideró que «formalmente, se abre la posibilidad de financiamiento a una serie de proyectos que la Argentina tiene en carpeta» y que estaban «parados», analizó Girado en declaraciones recogidas por la agencia Télam.
«Si el hemisferio occidental no se aviene a financiarlos, hay que ir a donde se abra la billetera»
Girado también evaluó como «razonable para las dos economías» la utilización de monedas locales en el intercambio comercial, en función de que «desde hace varios años que el yuan renmimbi le disputa la hegemonía al dólar «, en especial desde que en 2017 pasó a incorporarse como quinta moneda en la composición de la canasta de DEG del FMI, junto al mismo dólar, el euro, el yen y la libra esterlina.
El especialista destacó que «las turbulencias financieras no son de ahora y ya vienen desde la caída del Lehman Brothers, al punto que hoy el dólar participa del 70% del comercio internacional, cuando hasta hace algunos años representaba prácticamente el 100%».
Al referirse a las características de los proyectos a financiar, Girado advirtió que «el proyecto de Xi Jinping es bastante flexible», y señaló que «la oferta está básicamente constituida por lo que a China le sobra, que es financiamiento, tecnología e infraestructura».
Para Girado, el acuerdo «no afecta sustantivamente» la relación con Estados Unidos, que viene planteando reparos a la incidencia de China en las economías latinoamericanas, además de señalar que para la Casa Blanca «esto no puede representar una sorpresa porque es un proyecto de larga data y, en todo caso, el Memorándum es la cereza del postre».
Con la «Iniciativa de la franja económica de la ruta de la seda y de la ruta marítima de la seda del siglo XXI», China busca potenciar los vínculos con el resto del mundo a través de la creación de dos grandes rutas comerciales, una marítima y otra terrestre, que unirán al gigante asiático con el corazón de Europa, África y América Latina.