Hace algunas semanas la Sala II de la Cámara Federal de San Martín decidió considerar no válidas las decisiones de la asamblea universitaria realizada hace algo más de un año en la Universidad Nacional del Oeste (UNO) que decidió separar de su cargo de rector a Martín Othacehé, hijo del histórico intendente de Merlo. Además de la apelación judicial, este miércoles profesores y alumnos de la casa de estudios realizarán una nueva asamblea para sentar posición sobre el tema.
El pasado 13 de agosto de 2016 la comunidad universitaria de la UNO definió la expulsión del hijo del histórico barón del conurbano por 54 votos contra 4 por “abandono notorio e injustificado de sus deberes” y por considerarlo responsable de “actos lesivos para el interés y prestigio de la universidad”. Asumió el cargo el vicerrector Daniel Blanco , otro ex colaborador de Raúl “Vasco” Othacehé, histórico intendente de Merlo por 24 años, que finalmente fue derrotado en 2015 en medio de múltiples denuncias por hechos de corrupción y violencia en el distrito. Desde la UNO denuncian que Othacehé irrumpió en la asamblea con una patota para agredir a los que votaron en su contra.
Gastón Sotelo, presidente del centro de estudiantes de la UNO manifestó en declaraciones periodísticas: “La comunidad académica no quiere que vuelva Othacehé, le ha hecho mucho daño a la universidad. Estamos luchando para que se respete la autonomía universitaria”. Docentes y alumnos vienen realizando movilizaciones y juntadas de firmas para repudiar la resolución judicial que abre la posibilidad del retorno de Othacehé a la rectoría.
La asamblea universitaria de este miércoles busca visibilizar el conflicto que se volvió a poner en el foco de atención de la casa de estudios luego de que a principios del mes pasado la Justicia argumentando que su separación del cargo se debió a “conflictos personales”, por lo en su fallo solicita a los integrantes de la comunidad universitaria “una elevación de sus objetivos y el cese de luchas personales que permita a la UNO un funcionamiento digno”. Desde la asamblea que destituyó a Martín Othacehé aseguran que el problema es que la asamblea que lo designó como rector en 2013 no contaba con veedor oficial, por lo que nunca fue reconocido por el Ministerio ni por el CONEAU para ejercer el cargo o para expedir títulos universitarios. La UNO, creada en 2009, sufrió una fuerte caída en su matrícula por la no validez nacional de sus títulos.
Profesores y alumnos de la institución además denuncian que la gestión del rector separado siguió la línea de corrupción y violencia de su padre, ignorando los principios de la autonomía universitaria. También se presentaron diversas denuncias por amenazas, maltrato y acoso laboral contra docentes y no docentes de la UNO por parte de su gestión. Por este motivo se solicitó al Ministerio de Educación de la Nación que envíe veedores para garantizar la seguridad de la asamblea a desarrollarse este miércoles que apunta a ratificar la remoción de Othacehé. Una nueva asamblea está programada para el 13 de este mes para elegir un nuevo rector para el período 2017-2021.
La asunción de Blanco durante el último año no ha mejorado el panorama para la casa de estudios que ahora sostiene un déficit de casi tres millones de pesos mensuales. Además de la crisis financiera, la gestión ha recibido numerosas denuncias por violencia institucional y nepotismo.