El más reciente estudio de Datafolla, la encuestadora más grande de Brasil, confirma que el ex presidente Inacio “Lula” Da Silva sigue encabezando la intención de voto y podría ganar en todos los escenarios si se habilitara lo habilitara a postularse. Sin su candidatura, por el momento encabeza el referente de ultraderecha evangélica Jair Bolsonaro, pero con apenas el 15% de intención de voto, por lo que cualquier candidato ungido por Lula (con 30% de intención de voto) podría meterse sin dudas en un escenario de ballotage.
La primera encuesta electoral desde que fuera detenido Lula, confirma que el líder del PT tiene una intención de voto de entre 30 y 31%, lo que duplica la del Bolsonaro (15%) y triplica la de la tercera ex ministra ecologista Marina Silva (10%). Luego se ubican el ex presidente de la CorteSuprema Joaquín Barbosa con el 8%, el candidato del PSDB Geraldo Alckmin con 6% y el ex ministro de Integración Nacional de Lula Ciro Gomes con 5%. En cualquier escenario de ballotage, Lula obtendría más del 50% de los votos y ventajas de entre 14 y 21% sobre sus oponentes. Según la encuesta, Lula se impone en todas las categorías de sexo, edad, ingresos, raza y residencia (perdiendo apenas por un punto con Bolsonaro entre quienes estudios universitarios). En el nordeste brasileño, el ex presidente se impone por más de 40 puntos y entre los negros por más de 20.
La primera encuesta realizada con Lula detenido, no parece indicar un fuerte golpe a su imagen o una caída en su popularidad: si bien en comparación con una encuesta de enero pierde entre 3 y 7 puntos para la primera vuelta, esto podría explicarse porque muchos votantes ya están evaluado a otros candidatos (hipótesis que se confirmaría por el claro triunfo de Lula en todos los escenarios de ballottage).
Con un Lula encarcelado y sin posibilidades de presentar candidatura, en el escenario electoral primaría la dispersión: Bolsonaro sacaríía 17%, Marina Silva 15%, Joaquín Barbosa 9%, Ciro 9%, Alckmin 8% y la suma de blanco y nulo llegaría a un 24%. Es decir que cualquiera de los cinco candidatos con más intención de voto podría pasar a la segunda vuelta. Si los finalistas fueran Bolsonaro y Silva, el primero cuenta con más intención de voto entre sectores ricos, blancos y con estudios superiores, mientras que Marina se impondría en los bastiones del PT.
En el escenario brasileño aún no están definidas las candidaturas, con Lula detenido ostentando la mayor intención de voto, el actual presidente Michel Temer con apenas un 1% favorable y una miríada de candidatos que quieren aprovechar la dispersión para sacar rédito, entre los que se cuentan el ex alcalde de Sao Paulo Fernando Haddad (con encuestas que le dan hasta un 26% de intención de voto), el conductor televisivo Luciano Huck o el exministro de Economía Henrique Meirelles. El ex titular del STF Joaquim Barbosa, que aún no confirmó candidatura, aparece con entre 8 y 9% de intención de votos y se especula con una posible alianza con Marina Silva.
En los escenarios de ballotage sin Lula aparecen como muy parejos Bolsonaro y Silva, pero la ex ministra de Medio Ambiente de Lula también pintaba bien en la previa de las elecciones de 2014 contra Dilma Roussef y finalmente terminó en tercer puesto.