En el verano de 2010 la por entonces Cristina Fernández decidió echar por decreto al presidente del Banco Central, Martín Redrado. Macri, que era por entonces Jefe de Gobierno porteño afirmó en el momento, y en medio del escándalo suscitado por la decisión de la Jefa de Estado: «El decreto es, al menos, de dudosa legalidad. Con estas decisiones, el Gobierno se queda cada vez más solo».
Ahora, 7 años después, Macri echó por decreto a un miembro del directorio del organismo, apelando a las mismas herramientas legales. El Gobierno removió a Pedro Biscay como director del Banco Central, por «mediar mala conducta e incumplimiento de los deberes de funcionario público», luego del dictamen en ese sentido dictado por una comisión bicameral en el Congreso el martes.
Macri, que recurrió a la misma práctica que cuestionó duramente, se olvidó tal vez que en ese momento había expresado en Twitter, con el hashtag #Redrado: «Seguimos perdiendo confianza ante el mundo, es el camino que eligió el Gobierno Nacional».