La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recomendó, en un texto que le entregó al Gobierno, que el Estado argentino le otorgue el beneficio de la detención domiciliaria a la dirigente social Milagro Sala, detenida en la provincia de Jujuy desde principios de 2016.
«Deben existir medidas alternativas a la detención preventiva, como el arresto domiciliario, o bien, que la señora Milagro Sala pueda enfrentar los procesos en libertad con medidas como la fiscalización electrónica», indica el documento. También remarca que se tomen medidas «garantizar la vida e integridad personal de la señora Milagro Sala en el contexto de la detención preventiva que actualmente se encuentra».
En otro párrafo, la CIDH indica que el Gobierno debe realizar un «informe, dentro del plazo de 15 días contados a partir de la fecha de la presente resolución, sobre la adopción de las medidas cautelares requeridas y actualice dicha información en forma periódica».
«Se considera pertinente reiterar una vez más que, tal y como indicó en su comunicado de prensa de 2 de diciembre de 20169, el Estado de Argentina de conformidad con sus obligaciones internacionales se encuentra obligado a atender la decisión del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU que determinó que la detención de la señora Sala es arbitraria, llamando a su liberación inmediata», establece el organismo internacional.
«Durante su visita a Argentina, la CIDH escuchó innumerables reclamos de organizaciones de la sociedad civil sobre la detención preventiva de Milagro Sala, e incluso tomó conocimiento de diversas movilizaciones. Además, su prisión preventiva se ha extendido por más de un año y medio, sin recibir sentencia condenatoria firme por las imputaciones penales y el asunto ha merecido pronunciamiento expreso del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria, en el sentido de que debe ser puesta en libertad», sostiene la CIDH en un pasaje del documento.