Bolsonaro se impuso sobre Haddad por 55,4% a 44,6% y es el nuevo presidente de Brasil

Con más del 95% de las mesas escrutadas, el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro está imponiéndose en la segunda y definitiva vuelta de las cruciales elecciones brasileñas por 55,4% por sobre el candidato del Partido de los Trabajadores Fernando Haddad, que está logrando el 44,6% de los votos.

El presidente argentino Mauricio Macri saludó al candidato electo desde su cuenta de Twitter: «Felicitaciones a Jair Bolsonaro por el triunfo en Brasil! Deseo que trabajemos pronto juntos por la relación entre nuestros países y el bienestar de argentinos y brasileros».

La tendencia fue anticipada por la más reciente encuesta de Datafolha, que señalaba que a pocas horas se la segunda vuelta Haddad venía recortando diferencias contra el favorito Jair Bolsonaro. Las encuestas señalan que el candidato conservador, diputado y ex capitán del ejército, se impondría ahora en la segunda vuelta por 56% de votos, cuando las encuestas previas marcaban una brecha mucho mayor.

La encuesta publicada por la misma consultora hace una semana anticipaba un triunfo de Bolsonaro con el 59% de los sufragios, por lo que la diferencia entre ambos candidatos ahora se redujo de 18 a sólo 12 puntos. Sigue siendo una brecha muy importante, pero los datos recientes podrían indicar un cambio de tendencia. Una encuesta de Ibope del martes pasado marcaba una diferencia de 14 puntos.

Frente a estos datos, Bolsonaro decidió cambiar su estrategia para las últimas horas de campaña antes de las elecciones del domingo. Desde su tan sorpresivo como contundente triunfo por el 46% en la primera vuelta electoral el candidato ultraderechista optó por mantener un perfil muy bajo, con intervenciones muy controladas desde su canal de Facebook o pequeñas intervenciones que no pongan en peligro su caudal electoral.

Sin embargo, las noticias del crecimiento de Hadad, en un contexto en el que aún queda un 6% de indecisos y un 8% que anticipa un voto nulo, animaron a Bolsonaro a salir de su pasividad, pidiéndole incluso a sus votantes que “no se relajen” hasta después de la crucial elección del domingo. También solicitó a sus aliados regionales que se concentren en la disputa presidencial y dejen en segundo plano las peleas provinciales.

Parte de su nuevo perfil de campaña también apunta a moderar un poco su discurso, tratando de tranquilizar a sectores del electorado preocupado por declaraciones previas. Así negó que tenga la intensión de una acción militar contra Venezuela, trató de aplacar el impacto de las declaraciones de su hijo, el diputado nacional Eduardo Bolsonaro, que amenazó con cerrar el Tribunal Supremo de Justicia en caso que intenten impedir que su padre asuma la presidencia y matizó su anuncio reciente de que retiraría a Brasil del Acuerdo de París contra el cambio climático.

Más allá de que la brecha sigue siendo importante y no alcanza para esperanzarse con una derrota del candidato ultraderechista, lo cierto es que no es lo mismo un triunfo con el 50% de los votos que con el 60%, lo mismo que para el rol opositor que seguramente deberá jugar el PT de Haddad no será lo mismo cosechar un 30% de apoyo que un 49%.

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